EL SANTO OFICIO DE LA INQUISICIÓN CATÓLICA APOSTÓLICA EN AMÉRICA (1569 – 1821)

De todas las tiranías que afligen a la humanidad, la tiranía de la religión es la peor. Todas las demás se limitan al mundo en que vivimos. Pero esta tiranía quiere ir más
allá de la tumba y pretende perseguirnos en la eternidad.
Thomas Paine

Que cosas más viles y crueles pueden hacer los hombres por el amor a un Dios.
W.Somerset Maugham

Dios mueve al jugador y éste a la pieza.
¿Qué Dios está detrás de Dios cuando la trama empieza?
Jorge Luis Borges.

Un escueto apunte sobre el ignominioso actuar de la Santa Inquisición Católica Apostólica, en las tierras del Nuevo Mundo, en América.

Tengamos presentes los tres ejes del poder para la época:

  1. La Administración Pública: ejercida por el Virrey o Gobernador.
  2. El Cabildo o Ayuntamiento: integrado por los criollos de mayor poder económico.
  3. La Iglesia: representada por el Episcopado, las Órdenes Religiosas y el Santo Oficio de La Inquisición Católica Apostólica.

Estos tres ejes, ejercen sus tiránicas y enérgicas actuaciones sobre los poderes: político, económico, y el social-espiritual.

El Santo Oficio de la Inquisición Católica Apostólica, fue una institución judicial religiosa de las más crueles y severas que el hombre haya podido crear en el empeño de combatir a cualquier precio, la disidencia y el pensamiento heterodoxo, a través de censura, persecución, torturas infames, y la destrucción de la vida humana en las maneras más cruentas, y todo aquello que se apartara de su dogmatismo.
No se limitó a Europa: sus crueles tentáculos se extendieron alcanzando al nuevo continente, América.
Su instalación formal en el nuevo mundo, no fue inmediata a la conquista. Después de la llegada de Colón, la preocupación mayor de los reyes Fernando e Isabel de España, era, proteger sus dominios en América de los demás vecinos europeos y, la de la Iglesia Católica proteger estas tierras de todas las demás religiones.
Cristóbal Colón, parte del Puerto de Palos, en España, el 3 de agosto de 1492 (10 de abril según el calendario hebreo). El 31/3/1492, por medio del Decreto de la Alhambra, es el último día, permitido por los Reyes Católicos para la permanencia de los judíos en España. Muchos autores creen que Colón era converso (judeoconverso o marrano: judío convertido al cristianismo), al igual que la mayoría de los tripulantes que lo acompañan en su primer viaje, los que pensaban, que posiblemente en las tierras de ese mágico y desconocido nuevo mundo, estarían a salvo de las garras de La Santa Inquisición Católica, que ya funcionaba en España desde hacia diez años. Agricultores, artesanos, obreros, útiles de carpintería, herrería y labranza, sacos de semillas…
En el segundo viaje de Colón, el 25 de septiembre de 1493, envían los reyes católicos, 12 religiosos y 4 clérigos, al mando del dignatario religioso benedictino Bernart Boyl nombrado por el papa  Alejandro VI (1492-1503) conocido como el papa Borgia, incestuoso, nepotista, pervertido y cruel, es el iniciador del proceso inquisitorial en América y manda al religioso como prelado y cabeza de la Iglesia en tierras remotas. El Santo Padre, había trazado una línea teórica desde el Polo Norte al Polo Sur, pasando a cien leguas al oeste de la Azores y de las islas de Cabo Verde y declarando que todas las tierras al oste de esa línea pertenecían espiritualmente a la Santa Iglesia Católica. Se cuidan de que la expedición de 1.500 hombres fuese toda de cristianos mayores libres de sospecha. Sin embargo, los infectados en la fe, como así los llaman, llegan uno tras otro al Nuevo Mundo, con licencias falsas, como miembros de tripulación, etc… y se quedan en América.

Marzo de 1493, una bula papal de Calixto III (1455-1458), le da derecho al Imperio Español, para excluir de las Indias Occidentales a todos los extranjeros, los judaizantes (judíos convertidos al cristianismo que por judíos tenían prohibido vivir en España y en las colonias españolas en América), y a toda persona infectada en la fe. Ya desde los primeros viajes a las tierras americanas, existe en forma tácita, una Inquisición Católica al mando de obispos y superiores eclesiásticos. Este papa, había excomulgado al cometa Halley, por aparecer en los cielos en 1456 como una señal satánica.

2/02/1512. Papa Julio III (1503-1513)
En Cuba y estando en el mando Diego Velázquez; es acusado de herejía el cacique taíno Hatuey por el comendador Nicolás de Obando, la verdadera causa era su lucha contra la conquista y colonización española, es quemado vivo, Fue llamado El primer rebelde de América. Faltaba aún, más de medio siglo para que se instalara definitivamente en América, con todo su poderío la Santa Inquisición Católica Apostólica.

1522. Papa Adriano VI (1522-1523).
El papado confía al dominico fray Pedro de Córdoba el desempeño de la Inquisición en La Española (hoy Haití y Santo Domingo).

1524. Fray Pedro de Córdoba nombra al franciscano Martín de Valencia Comisario del Santo Oficio en La Española. Al morir Córdoba, Valencia regresa a México hasta 1532.

1542. Papa Pablo III (1534-1549).
Constituye la Sacra Congregation Romanae Universalis Inquisicionis seu Sancti Officii.

1560. Dos autos de fe, uno en Lima y otro en Cuzco, en la que mueren en la hoguera por mahometanos y por dogmatizantes.

 1569. Papa Pío V (1566-1572).
Por una cédula real de Felipe II, rey de los dominios españoles en América desde 1556, obsesionado por la herejía e intransigente guardián del credo católico, y con la anuencia del papado, se crea el:

Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición en América.

Objetivos:
Salvaguardar la religión católica de prédicas y prácticas ajenas a su fe, al erradicar, encarcelar, torturar y quemar, a cristianos judaizantes, mahometanos, luteranos, calvinistas, valdeses, masones,  piratas, corsarios, libros prohibidos, toda forma de pensamiento republicano y enciclopedistas; acabar con la herejía, apostasía, sacrilegio, brujería, hechicería, bigamia, concubinato, adulterio, sodomía, seducción, blasfemia, lujuria, concubinato, desacatos…

1517. Papa León X (1513-1521).
En la Taxa Camarae, este papa, establece 35 artículos, en los cuales se fijan las tarifas de las indulgencias a pagar para que sean perdonadas faltas cometidas o por cometer, sin importar para nada el grado de la falta, por los feligreses, como sacerdotes, monjas y representantes de la Iglesia Católica. No existía delito por espantoso o cruel que fuese, que no pudiese ser perdonado en su totalidad, con un establecido pago a las arcas papales.
Sabe muy bien la Santa Inquisición Católica,  que la concurrencia del pueblo a todas sus actuaciones públicas, al igual que sucede en Europa, la logran con éxito en sumo grado y así acrecientan las arcas papales, si se concede indulgencia plena papal de las faltas cometidas, a todos los asistentes; para ello, se venden indulgencias que absuelven de todo pecado, hasta de los que aún no hubieran sido cometidos. Gracias a este proceder religioso, la muchedumbre se aglomeraba en el lugar destinado, y  un asesino presente en los horrendos espectáculos era absuelto antes de dar muerte a su víctima. Todo lo recaudado, suma que asciende a muchos millones de soberanos, financia los gastos del Vaticano, llenando con el oro de los pecadores, una y otra vez, las arcas papales vaciadas en banquetes orgiásticos, en especias exóticas, sedas, prostitución y todo capricho y vicio a los que se entregan el papa y sus cardenales. Los llamados Auto de Fe, se convierten en un negocio expléndido para la Iglesia Católica.

Revisemos por curiosidad, el costo escueto, del preludio a una quema en la hoguera en un auto de fe para ese tiempo:

Ramas gruesas: 55 sols 6 deniers
Viñas secas: 21 sols 3 deniers
Paja. 2 sols 6 deniers
Postes: 10 sols 9 deniers
Cuerdas. 45 sols 7 deniers
Espetones: 3 sols 2 deniers
Verdugos: 80 sols (cuatro).

Además, el Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición Católica, prepara cuidadosamente, genealogías que estudian la limpieza de sangre, para asegurar que los europeos llegados a América, no tuvieran ascendencia judía y también, determinar la pureza de los indios.
En el siglo XVI, Lima, México y Cartagena de Indias, en ese orden, eran las metrópolis del Imperio Español en América; con dos jurisdicciones, la eclesiástica para las causas de la fe, y la civil para administrar justicia.
Por el momento, no se puede actuar contra los indios, no antes de ser evangelizados, catequizados y bautizados. No será hasta 1583 cuando se les concede el privilegio de ser absueltos de herejía, mas no de otras faltas,  por cualquier sacerdote elegido por el obispo.
Recordemos, que el 15/5/1252, el aberrante papa Inocencio IV (1243-1254) de la orden de San Agustín, por medio de su bula papal Ad extirpanda, autoriza abiertamente la tortura hasta los extremos, convirtiendo las celdas de la Inquisición en mazmorras del infierno y, estableciendo la edad mínima para la terrible acusación de herejía, en doce años para las niñas y catorce para los niños.
Celdas lúgubres, estrechas, argollas para encadenar y llagar  las extremidades, sin atisbo de luz alguna, agua sucia, sangre, heces y moho que rezuman por paredes y suelos, roedores que corretean hambrientos y alimañas.

Para infligir el máximo dolor sin destrozar los órganos vitales a fin de mantener a la víctima viva hasta el momento adecuado, instrumentos como el quemadero, potro, garrucha, estrapada, estaca, rueda, rompe-cráneos, quebranta-rodillas, horquilla del hereje, pera vaginal, garras para los pechos de las mujeres, sierra, cuna de Judas, flauta del alborotador, tenazas, clavos, cuchillas, cuñas, cepos, jaulas, látigos, la coroza, el sambenito, máscaras asfixiantes de la deshonra… toda la creatividad religiosa del catolicismo al servicio de la más infame, siniestra y proterva crueldad.

Los Autos de Fe, sabiendo también, los inquisidores católicos, que las ejecuciones en espacios abiertos sirven para intimidar al pueblo y así, alejarlo con terror de todo aquello que pusiera en peligro la integridad de la Iglesia Católica, los realizan en la plaza mayor, enfrente de la principal iglesia. Se erige una hoguera en el centro, y el día de la relajación o quema, con gran ostento, a caballo, con el acompañamiento de trompetas, clarines y atabales se da a conocer el programa por toda la ciudad. Los religiosos con hachas encendidas y al son de los cánticos del Salmo 108 de la Biblia, el Deus laudem tuam, que finaliza así: En Dios haremos proezas. Y él hollará a nuestros enemigos; acompañan a la víctima previamente torturada, vestida con un corozo y tocada de un sambenito, a los fuegos de la pira, donde con su tormentosa muerte entre llamas purificará su alma.

Podríamos seguir expresando: vejaciones, torturas, terribles autos de fe que acaban siempre en la hoguera, delirantes calvarios, mutilaciones, destripamientos, empalamientos, aserramientos, atornillamientos, degollamientos, el ahogo en orines, heces y estiércol, las largas agonías, los engaños, la crueldad, el sadismo, las vejaciones sexuales… todo ello al servicio de la buena causa de la propagación de la fe católica. 

5/01/1560 Tribunal de Lima. Perú.

1548. Papa Pablo III (1534-1549).
Antes que se erigiera el Tribunal de la Santa Inquisición en Lima, ya son  condenados y entregados al brazo secular a cuya cabeza se encuentra el fraile dominico Jerónimo de Loayza, un grupo de  mahometanos con tres autos de fe públicos; son relajados, esto es, quemados en la hoguera después de sufrir las torturas más atroces, ello por ser luteranos; entre estos el holandés Juan Millar.
Es Pablo III, el papa que formula la doctrina católica acerca de las escrituras, el pecado original y los sacramentos. Quien afirma: Si mi propio padre fuera un hereje, yo mismo juntaría madera para quemarle en la hoguera.

Se instala el tribunal en Lima, con jurisdicción sobre todas las tierras de Perú y al sur: Argentina, Chile, Paraguay, Uruguay y Bolivia; con el clérigo dominico Serván de Cerezuela como el primer inquisidor católico y apostólico. Su tribunal y las prisiones, se sitúan en lo que es hoy la plaza Bolívar de Lima, donde actualmente funciona un museo con las cárceles y algunos instrumentos de tortura utilizados.

15/11/1573 Papa Gregorio XIII (1572-1585).
Es relajado en la hoguera, el francés luterano Mateo Salado, hombre de 54 años, con padecimientos mentales, que vivía en una huaca (tumba india). Es quemado en el Pedregal, cercano al cerro San Cristóbal. Es el primer Auto de fe, que se realiza en América, una vez instalado el Tribunal de la Santa Inquisición Católica.

5/04/ 1592 Papa Clemente VIII (1592-1605).
Tiene lugar un auto de fe para 41 jóvenes condenados, entre ellos, destaquemos el caso de William Stewens de 27 años, cuya madre católica había muerto prisionera en Inglaterra por el luteranismo, y ahora, el joven hijo luterano es quemado vivo por la Inquisición Católica, una de tantas muestras de la tiranía y crueldad  de todas las religiones.

1609. Papa Paulo V (1605-1621).
El Tribunal de Lima descubre, que los indios, después de 60 largos años de evangelización, aún permanecen tan idólatras como al principio. Para resolver este grave problema, se inicia la llamada Visita de Idolatrías en Perú, extendiéndose a Brasil y otros países, con la destrucción de todos los ídolos de los indios por supuesto, y el encarcelamiento y tortura de los adoradores.

 1625. Papa Urbano VIII (1623-1644).
Este papa inicia en Italia, un juicio a Galileo Galilei (23/9/1623). En América, un terrible auto de fe, condena a 12 portugueses judaizantes.

1635. Se desata un alud de arrestos y casualmente, la mayoría son mercaderes del reino (recordemos que todos los bienes de los condenados del Santo Oficio, pasaban al fisco de la Inquisición). La conmoción económica que se produce es enorme, se paraliza el comercio y ante la nueva afluencia de acusados, tiene que invertir La Inquisición en más celdas, despejando muchas antiguas, claro está, mediante nuevos autos de fe.
23/01/1639.
 62 judaizantes portugueses son condenados y confiscados todos sus bienes. Entre las personas quemadas vivas aparecen: el argentino Francisco Maldonado da Silva, cuya historia es narrada en la novela La gesta del marrano del escritor Marcos Aguinis; John Drake, sobrino de célebre corsario Francis Drake y Francisco de la Cruz, rector de La Universidad Pontificia Mayor de San Marcos de Lima, la más antigua de América, fundada el 12/05/1551.

20/12/1694 Papa Inocencio XII (1691-1700).
La escritora Ángela Carranza es relajada, acusada de herejía; deja 543 cuadernos de reflexiones y 15 libros.

23/12/1736 Papa Clemente XII (1730-1740).
Ana Castro es llevada a la hoguera, acusada de judaizante.
Los autos de fe a mujeres en su enorme mayoría, jamás son registrados, se fundamentan en la expresión de la Santa Inquisición Católica:
El corazón de la mujer, goza el espectáculo de un auto de fe.

El 31 de mayo de 1820, finaliza la Santa Inquisición Católica en Perú. Más dos siglos y medio, 251 años de espantosa saña y crueldad religiosa.

2/11/1571 Tribunal de Ciudad de México. México.

17/10/1528 Papa Clemente VII (1523-1534).
El clérigo franciscano Fray Vicente de Santa María, Corsario Inquisitorial de Nueva España, lleva a la hoguera enfrente de la Iglesia Mayor de Santiago Tlatelolco, a los españoles judaizantes Hernando de Alonso y Gonzalo de Morales.

1565. Papa Pío IV (1559-1565).
Se celebra un auto de fe en La plata, Argentina, al corso Juan Bautista.

Papa Pablo III (1534-1549).
Fray Juan de Zumárraga, religioso franciscano, primer obispo de México, relaja al cacique de Tezcoco, Carlos Chichicatécolt, acusado de practicar sacrificios humanos; esta muerte hace que se ordene una revisión de las advertencias hechas con respecto al trato a los indios. Se hace hincapié, en la instrucción dada a los inquisidores de Lima y México:
No habéis de proceder contra los indios nunca, son neófitos en la  fe, por ello, quedan al margen del fuero inquisitorial.

Papa Pío V (1566-1572). Canonizado.
Una vez instalado definitivamente el Santo Oficio de la Inquisición en México, por orden de Felipe II, el 18/8/1570, se empieza a actuar con vigorosa vocación religiosa; aunque ya en el período 1522-1532 , amparados por las bulas papales de 1521 y 1522, son los frailes dominicos y franciscanos, quienes desempeñan con poderes episcopales, el papel de inquisidores.
1571. Pedro Moya de Contreras. Establece rigurosamente el llamado Tribunal de la fe.

Papa Gregorio III (1572-1585).
1574. Se realiza un multitudinario auto de fe con gran número de víctimas, en tierras mexicanas.

8/12/1596 Papa Clemente VIII (1592-1605).
Son condenados  a ser relajados, 80 penitentes judaizantes; entre ellos, casi toda la familia del portugués Luis Carvajal sobrino del conquistador Pánuco; Luis Carvajal, era un místico y poeta con una piedad y fe tan intensas, que durante su primera condena al encierro, convirtió al judaísmo a su compañero de celda; después, muere en la celda, donde en medio de espantosos tormentos confiesa involuntariamente, los nombres de sus amigos y familiares. De la familia Carvajal, fueron relajados 7 miembros, y  uno al garrote vil (este instrumento de tortura y muerte, lo empleó Francisco Franco en la guerra civil española, con la anuencia de la Iglesia Católica).

1642 Papa Inocencio X (1644-1655).
La redada judaizante en México, arroja cifras superiores a las del Perú. Tres enormes autos de fe con un gran número de víctimas, en 1646, 1647 y 1648 arremeten contra todo lo que la Santa Inquisición Católica persigue, especialmente contra los portugueses judaizantes.
11/4/1649 Un infernal auto de fe produce 109 víctimas; entre los condenados  a la hoguera se encuentra Mariana de Carvajal, la última sobreviviente de la familia ya aniquilada en la hoguera en 1649. Es relajado el comerciante español Tomás Treviño de Sobremonte por judaizante.

19/11/1659 Papa Alejandro VII (1655-1667).
El irlandés Guillén de Lamport, soldado, poeta y místico, es acusado y relajado  por brujería.
1662. Muere relajado, el mestizo Nicolás de Aguilera, hijo de un soldado español y una india mexicana. Es acusado de proteger a los indios Tompiro, de los crueles abusos de los religiosos franciscanos.
Al igual que en Perú, la Inquisición finaliza en México el 31 de mayo de 1820. Son 249 años y 6 meses, casi dos siglos y medio de infernal persecución por parte de la Santa Iglesia Católica.

1610 Tribunal de Cartagena de Indias. Colombia.

Papa  Pablo V (1605-1623).
En 1580, se unen los reinos de España y Portugal, vasallos ambos países, de Felipe II; los portugueses adquieren facilidades para circular por las Indias y América y así llegan escapando, para encontrarse con un perseguidor más cruel y más astuto, la Inquisición de la Santa Iglesia Católica.
Para 1590, aún no existía el Tribunal de Cartagena, lo que en absoluto quería decir, que los territorios de la Nueva Granada, estuvieran exentos de las nefastas actuaciones del de Lima.
El Tribunal creado en la Nueva Granada, tiene jurisdicción sobre Ecuador, Venezuela, la isla La Española con el vicario general de los dominicos fray Pedro de Córdoba, islas del caribe, Nicaragua, Panamá, Cuba con el obispo dominico Alonso Manso desde Puerto Rico (1520). Que hubo judíos sefarditas en la Gran Colombia es innegable; fueron perseguidos, torturados y condenados a la hoguera alrededor de 888 personas.

23/2/1610.
Felipe III, crea el Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición en Cartagena de Indias.
En 1811, un motín popular expulsa la Santa Inquisición Católica de Cartagena. Fueron 201 años de draconiano poder religioso.

1610 Tribunal de Buenos Aires. Argentina.

Papa Paulo V (1605-1621).
 A mediados del siglo XVII se establece el Tribunal de la Santa Inquisición Católica en Buenos Aires, separándolo provisionalmente del Santo Oficio de Lima, para evitar el problema de las grandes distancias y poder controlar más efectivamente, la inmigración a estas regiones de judaizantes; pues, en  América, la situación es muy diferente a Europa; las grandes extensiones de terreno entre los tres tribunales ya creados, hacen que las causas demoren a veces años, y entre tanto, se agolpan los acusados, en cárceles infrahumanas,  torturados y vejados continuamente.
El Santo Oficio de la Inquisición Católica en Buenos Aires, finaliza en 1821; a 211 años de su inicio.
Una vez casi liquidados los focos anti-católicos, extiende sus garras la Inquisición contra la faceta sexual, las por ellos llamadas aberraciones, las proposiciones atrevidas, las secuelas de iluminismo en mujeres histéricas o en monjas milagreras. Empiezan a menudear los casos de milagrería, con suspensiones en el aire y raptos extáticos, la mayoría de las veces relacionados con la libido y la histeria demoníacas.
Conforme avanza el siglo XVIII, la herejía “prácticamente había desaparecido”, mas surge un nuevo peligro que ya está determinado y latente desde hace tiempo por la religión católica: las nuevas ideas de los pensadores, científicos, filósofos, poetas, pintores, sus obras  y los libros vinculados a ellos. Se inquieta la Santa Iglesia Católica por el creciente comercio de libros prohibidos y la infiltración de ideas heréticas.

 

1551. Papa Julio III (1550-1555).
El obispo inquisidor Fernando de Valdés y Salas, crea el temible Índice de libros prohibidos: Index seu catalogus librorum qui prohibentur mandato Ferd. De Valdez Hispal. Archiep Inquisitoris generalis Hispaniae.

1558. Papa Pablo IV (1555-1559).

Index librorum prohibitorum.
Se publica una nefasta lista de autores y  sus obras, por considerarlos  perniciosos para la fe.
Comienza la cacería de todo escrito, pintura, logro científico, música, etc. y de sus autores; los inquisidores inspeccionan rigurosamente los puertos, desembarcos y barcos anclados, se revisaban las pertenencias de los viajeros, en la infatigable búsqueda de todo libro señalado en el Index. Las imprentas, bibliotecas privadas, los libreros dedicados a la venta de libros, las estanterías de algunos hogares, todo era sometido exhaustivamente a pesquisas; para luego quemar todos los libros condenados.  En América, esta persecución se  agrava, pues ya se difundían los textos impresos. En 1533 es llevada a México la primera imprenta; en 1584 a Lima; al Alto Perú en 1605; entre 1695 y 1727 a Loreto, en plena selva, junto al río Paraná, en una reserva jesuística, donde se publicaron incunables guaraníticos. Los nuevos artistas y pensadores de Europa, abogan por mayor libertad de pensamiento, de economía, de política y de espiritualidad en los territorios del nuevo mundo, entonces, aparece la condena a hombres acusados por sus proposiciones contra el estado religioso,  no era más que una estrategia para combatir todo aquello contra la religión católica.
La lista de autores y obras proscritas es infame: Lutero, Calvino, Zwinglio, Rotterdam, Copérnico, Rabelais, Zuñiga, Montaigne, Descartes, Giordano Bruno,  Bacon, Pascal, Hume, Richardson, Diderot, Robertson, Boccaccio, Rousseau, Bergson, La Fontaine, Granada, Montesquieu, Kepler, Balzac, Víctor Hugo, Zola, Gessner, Spinoza,  Kant, Hobbes, Bossuet, Brissot, Marmontel, Robinet, Antimoine, Dumas (padre e hijo), D`Anunzio,  Comte, Sthendal, Flaubert, Bentham, A.France, A.Guide,  Gibbon, Sade, Sartre, Marx, G.Sand, Schopenhauer, Nietzsche, S.Mill, Heine, Saint Simon, Maeterlink, Berkeley, Condorcet,  Beccaria, Hendrik van Velde, Ranke, Castelar… el Talmud, el Corán…hasta el Lazarillo de Tormes de autor anónimo, entre muchos otros.
Además, totalmente prohibido cualquier material impreso en lenguas indígenas.

1565. Papa Pío IV (15 -1566).
En el Segundo Concilio Provincial se niega el derecho a poseer biblias los indios.

1585. Papa Gregorio XIII (1572-1585).
Se amenaza con la excomunión a todo el que posea libros prohibidos.

1966. Papa Pablo VI (1963-1978).
Suprime nuevas ediciones del Index, la última data de 1948; sin embargo, en su discurso afirma:

No habrá nuevas ediciones, mas sigue siendo moralmente vinculante, a la luz de las exigencias de la ley natural, en la medida en que advierte a la conciencia de los cristianos de que estén en guardia frente a aquellos escritos que puedan poner en peligro la fe y la moral. Pablo VI (14/6/1963)

La Inquisición en la Independencia de América.

 Papa Alejandro VII (1655-1667).
19/11/1659. El irlandés Guillén Lamport, primer luchador por la independencia de las colonias, se consume en la hoguera de la Inquisición Católica, por intentar proclamar la independencia de la colonia mexicana.

Papa Pío VI (1775-1798).
En 1794 el Santo Oficio de México, detuvo por revolucionarios a dos franceses, el capitán Jean Murget y el médico Joseph Morel. Ambos torturados con saña,  se suicidan en sus celdas.

Papa Pío VII (1800-1823).
En pleno siglo XIX, en julio de 1811, el valeroso patriota, el sacerdote criollo mexicano héroe de la independencia mexicana, Miguel Hidalgo y su discípulo Moleros son acusados en México, y fusilados el 22/12/1815, después de ser condenados por el Santo Oficio.

Venezuela

Venezuela depende de la sede del Santo Oficio de la  Inquisición Católica de Cartagena de Indias, en Nueva Granada.

Papas: Clemente VII (1523-1534) Pablo III (1534-1549).
Llegan los Welsares (1528-1546) a Venezuela, son banqueros alemanes que arriban a América para cobrar la deuda contraída por España con Alemania, pues las arcas de los Welser, habían financiado gran parte de la elección de Carlos V como emperador románico germánico de Occidente, y I de España; se les da poder de enriquecerse explorando y explotando las tierras y sus riquezas, y poblar con asentamientos; arriban a Coro, capital de la gobernación de Venezuela. El  Santo Oficio de la Inquisición Católica, que los espera, revisa uno a uno las ideas religiosas que profesan a medida que desembarcan, apresa a un numeroso grupo por luteranos, a otros por españoles judaizantes y envía al maestre Juan Flamenco a la sede del Santo Oficio de Puerto Rico que le corresponde, para ser juzgado. 

Papa Gregorio III (1572-1585).
Existió un gobernador, el Mariscal Diego Mazariegos, Capitán General de la Provincia de Venezuela que al hacerse del cargo el 5/12/1576, se declaró titular de la jurisdicción del Santo Oficio de la Inquisición en Venezuela, será quien regirá la pacificación de los mariches, de los que Tamanaco era su cacique, en los alrededores de la recién fundada Santiago León de Caracas (1567). Mazariegos es denunciado por el obispo dominico Fray Pedro de Agreda, por su tolerancia con los luteranos y otros protestantes, especialmente con los holandeses.

Papa Pío VI (1775- 1799).
Escapa de la Inquisición, el ilustre patriota venezolano Francisco de Miranda, precursor de la Independencia de Venezuela, cuando con el rango de Teniente Coronel, se desempeña como ayudante del gobernador de Cuba en 1783. El Tribunal de la Santa Inquisición de Cartagena dispone detenerlo para juzgarlo, él logra escapar a EE.UU.

1812. El Congreso de La Gran Colombia, declara extinguida la Inquisición para siempre en todas sus provincias. Mas en 1814, el General Pablo Morillo la restablece de nuevo en Nueva Granada y Venezuela, y existe hasta 1821, año en que el Congreso de Colombia la suprime en forma terminante.
El 22 de febrero de 1813, las Cortes de Cádiz decretan la abolición de la Inquisición. Pero, se instaura de nuevo un año después en Perú. Se necesitaron aún, dos virreyes, los militares españoles José Fernando de Abascal (1806-1816) quien dio por finalizada la Inquisición el 30 de julio del mismo año y Joaquín de la Pezuela (1816-1821) para lograr ultimarla de hecho. 

Papa León XII (1823-1829).
El 27 de agosto de 1828, apenas a siete escasos años de finalizar la Santa Inquisición Católica, el Libertador Simón Bolívar, en la ciudad de Bogotá, después del fracaso de la Convención de Ocaña y ante el vacío de poder, asume el mando dictatorial del Estado de La Gran Colombia dictando un Decreto orgánico referente a la religión cuyo Artículo 25º dice:

El Gobierno sostendrá y protegerá la religión católica, apostólica, romana como la religión de los colombianos.

Dictatorial medida la del Art. 25 que determina legalmente, regir la parte espiritual a través de una religión única; justamente, la misma que  hasta esos momentos había destrozado física y espiritualmente, con saña y crueldad, los lugares y a los habitantes de América y en ella, su misma patria Venezuela.
Para esas fechas, Venezuela y Nueva Granada conformaban La Gran Colombia.
Ya el héroe de la Guerra de la Independencia de Venezuela, Francisco de Miranda, se había quejado al ministro inglés Pitt afirmando: La perniciosa censura de la Inquisición prohibía a los hispanoamericanos leer libros útiles o instructivos.
Recordemos la prohibición que Simón Bolívar, hizo del ingreso de determinados libros, entre ellos, la lectura del filósofo inglés Jeremy Bentham, padre del Utilitarismo, una nueva ética basada en el goce de la vida y no en el sufrimiento, donde todo acto humano, norma  o institución deben ser juzgados según su utilidad, esto es, según el placer o sufrimiento que produce en el ser; teniendo como propósito,  la mayor felicidad para el mayor número de personas.

Jeremy Bentham

En toda América existió el Santo Oficio de la Inquisición Católica Apostólica durante casi tres siglos, aniquilando a los disidentes de la fe católica. Corrompe los espíritus de creyentes inculcando la traición con la delación, el espionaje y el soborno. La tortura es un atributo legal de su justicia. Sin embargo, a pesar de su escabroso y cruel empeño, no logra nada mas allá de los infames dolores y destrucción que produce; al final del periodo colonial, tanto la cúspide de las colonias como el clero, estaban enfangados en todos los vicios posibles.
Así finaliza la sangrienta Inquisición Católica Apostólica en América, mas no la intolerancia y el yugo moral; de formas sutiles y subrepticias, se manifiesta en muchos ámbitos, en los pueblos, entre los católicos contra los creyentes de otras religiones y los no creyentes.

Papa Juan XXIII (1958-1963). Canonizado
Dispone este papa, el documento Crimen Sollicitationis, redactado por la sagrada congregación del Santo Oficio (16/3/1962), el cual fija los procedimientos a seguir para los casos de religiosos, sacerdotes u obispos, acusados de prácticas pedófilas, homosexualidad, pederastia y zoofília; así como acercamientos sexuales durante el sacramento de la confesión; en dicho documento, se instruye a todas las diócesis del mundo a mantener en secreto esos hechos, so pena de excomunión, tanto para el religioso como para la víctima en caso de no acatar el silenciamiento.

Papa Pablo VI (1963-1978).
En la encíclica Humanae Vitae (19/6/1963), condena el uso de cualquier forma de anticonceptivo para el control de la natalidad, antes, durante y después del acto sexual, considerándose pecaminoso.
El 5 de diciembre de 1965, víspera del Concilio Vaticano II, el papa Pablo VI, con el  Motu proprio Integrae Servandae, cambia el nombre y los métodos del Santo Oficio de la Inquisición. Es llamada Congregación para la Doctrina de la Fe que se reforma en doce puntos, por ejemplo, los procesos no serán secretos (antes de 1965 eran totalmente herméticos), los escritores incriminados tendrán la posibilidad de defenderse antes de ser excomulgados, los consultores serán elegidos en todas las regiones del mundo y podrán recibir ayuda de los expertos, se juzgarán los errores contra la fe según las normas de los procesos ordinarios; aún vigente (2017).

Papa Juan Pablo II (1978-2005).  Canonizado

En Sarandí, provincia de Buenos Aires, el 30/8/1980, se realiza una de las tantas quemas de los libros que atentan contra la purificación de la lectura. En terrenos baldíos, camiones repletos de libros descargan. Arden más de millón y medio de libros durante tres días. Son todos publicados por el Centro Editor de América Latina.  En la ciudad de Córdoba, arde El Principito de Antoine Saint-Exupery, junto con obras de Marcel Proust, Gabriel García Márquez, Pablo Neruda y Mario Vargas Llosa entre otros. En la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad de Entre Ríos, son confiscados y destruidos 697 libros. La Operación Claridad, al mando del general Roberto Viola decomisa todo libro con ideas marxistas. Se arrasan y destruyen con explosivos numerosas casas editoriales y sus editores detenidos y unos de ellos desaparecidos. A partir de 1976, bajo la dictadura militar de Jorge Videla (1976-1981), y con la confabulación de la Iglesia Católica, se realizan continuamente estas purgas intelectuales.

Con una férrea, hermética y absolutista doctrina, Juan Pablo II, prohíbe bajo la figura de pecado: la investigación con embriones, el aborto en ningún caso, el control de la natalidad, la participación de la mujer en el sacerdocio y el matrimonio entre homosexuales.

Papa Benedicto XVI (2005- 2013).

“Ahora hemos podido abrir gracias a Dios nuestros archivos (…) tan mala tampoco era la inquisición. En realidad estaba más acertada que la justicia de aquellos tiempos porque creó la posibilidad de la defensa de la audiencia de las partes (…) muchos fueron los juicios erróneos, mucho salió mal. Pero hubo una búsqueda de la justicia.”  Cardenal Joseph Ratzinger 1998.

“Gran inquisidor es un deber histórico, y nosotros somos los que continúan. Pero aquello que con los medios de entonces se hizo criticable, lo intentamos hacer desde nuestra conciencia del derecho. Hay que decir que la inquisición era el avance de que nada se podía juzgar sin la <inquisitó>, es decir, sin que hubiera investigaciones”
Cardenal Joseph Ratzinger 3/3/2005


Son estas, unas brevísimas notas, apenas un exiguo bosquejo de algunas salpicadas actuaciones de la Iglesia Católica en su travesía histórica a través de un retazo en la existencia del hombre en América.
Para mantener su supremacía la Iglesia Católica, a esta le es indispensable, que el ser humano no se haga preguntas, no se cuestione, sobre su propia existencia y sobre todo el universo que le rodea; que no dude de los dogmas y sacramentos de la fe católica; que acate todos sus preceptos sin excepción; que reverencie a diestra y siniestra a sus ideas y sus miembros; que suplique ayudas y perdones a un dios misericordioso; que ensalce continuamente las virtudes de sus santos y beatos; que reniegue de todo ídolo y venere solamente sus iconos e imágenes; que comercie emocionalmente con el premio de un cielo y el castigo de un infierno; que asuma la resignación a la fatalidad con un amén; que agradezca cuando la vida le es placentera con un gracias a Dios, y no cuestione nunca las crueles adversidades, limitándose con un es la voluntad de Dios; que acepte gratamente la eternidad, aún cuando desde el nacimiento hasta la muerte no ha podido ver algo por nimio que sea, que se oponga a la fragilidad del existir; que se acuse de hechicería y superstición todo rito ajeno a los suyos; que ejerza su poderío desde su propio país El Vaticano, donde se contemplan hermosas riquezas artísticas, edificaciones suntuosas, ropajes fatuos de sus miembros, joyas, comercios y  una “adecuada” entidad bancaria para administrar sus cuantiosos y exorbitantes  bienes en el Banco del Vaticano. Una institución católica que pretende extender su poderío espiritual  en el planeta tierra a través de sus diversas fundaciones y su personal… control, poder sobre el cuerpo y  sobre el alma…
Para consolar nuestras angustias existenciales, el mismo papa Benedicto XVI reafirma sagradamente en 2010:

“Dios ha hecho al mundo objeto de varias diatribas, a fin de que el hombre siga ignorando las razones de su obra”.

 


María Cristina Solaeche Galera

 

 

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Una respuesta a “EL SANTO OFICIO DE LA INQUISICIÓN CATÓLICA APOSTÓLICA EN AMÉRICA (1569 – 1821)

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