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JORGE SCHMIDKE LÓPEZ El último parnasiano.

JORGE SCHMIDKE LÓPEZ El último parnasiano.

María Cristina Solaeche Galera.

 

¿Es que acaso no os gusta mecer vuestras veladas
con relatos de aquellas maravillas de antaño?
Théophile Gautier.

¿Ver, entender, oler?  Viento, humo y polvo.
¿Gustar? La copa de oro contiene solo la hiel.
Leconte de Lisle.

Jorge Schmidke. Nace el 2 de marzo de 1890, en Maracaibo, estado Zulia, Venezuela. Muere el 3 de julio de 1981 en Caracas, Venezuela.

Ensayista, poeta, periodista y orador.

-1906. Con apenas dieciséis años, funda, al lado de Ismael Urdaneta, Pedro Barrios Bosch, Eliseo López y otros jóvenes que conforman la segunda generación modernista en el Zulia, la revista publicación literaria Nuevos Ideales, que desaparece con la dictadura de Juan Vicente Gómez.

-1908-1909. Schmidke escribe en la revista de arte Proshelios, dirigida por J.A.Butrón Olivares; en ella, el poeta pertenece a la Junta Redactora.

Utiliza los seudónimos Tito Alba, Regino Dux y Delfín Cortés en algunos de sus escritos.

-1909. Oros del Alma. Poemario. Imprenta Americana. Maracaibo.

-1910. Primer premio en el certamen poético del Concejo Municipal de Maracaibo, con motivo del natalicio de Rafael María Baralt.

-1910. Realiza colaboraciones en El Cojo Ilustrado.

-1911. Funda y dirige la revista de artes, letras y política hispanoamericana Relieves.

-1911. Director del periódico El Comercio.

-1917. Musa Heráldica. Poemario. Tip. Panorama. Maracaibo.

-1918. Tisú. Poemario. Empresa Panorama. Maracaibo.

-1920. Se residencia definitivamente en Caracas.

-1920. Viaja a La Habana como representante de la prensa zuliana. En la capital cubana escribe en El Fígaro.

-1920. Por tierras de Bolívar. Dos poemas que dedica al poeta mexicano José Juan Tablada.

-1921. Patria. Poemario. Empresa Panorama Villasmil & Co. Maracaibo.

-1924. Alma Antigua. Poemario. Tip. El Sol. Maracaibo.

Los cuatro primeros poemarios escritos entre 1910 y 1921, corresponden a la primera etapa de la creación poética de Schmidke. Ninguno de ellos al parnasianismo.

-1949. A partir de este año, el poeta da un giro radical hacia su segunda etapa, la del parnasianismo, con su sobriedad, contención y elegancia.

-1949. Urna votiva.  Caracas.

Este poemario, es un tributo a la memoria del ilustre polígrafo hispano-americano Don Rufino Blanco Fombona, en el V aniversario de su fallecimiento.

-1949. Castalia criolla (motivos zulianos). Poemario. Ávila Gráfica. Caracas.

En este poemario, Schmidke recrea los paisajes del estado Zulia.

Con prólogo de Jesús Semprún, donde se subraya por vez primera, la afiliación de la poesía de Jorge Schmidke con el Parnasianismo.

Si fuéramos a buscarle sus raíces, las encontraríamos acaso entre los parnasianos. Los ideales de los parnasianos son los de Schmidke, aunque los parnasianos nos aparezcan hoy en día remotísimos retóricos y que nunca realizaron del todo sus propias pragmáticas poéticas.

Jesús Semprún.

 Este poemario apunta al nativismo parnasiano de Gonzalo Picón Febres.

 -1952. Es Individuo de Número de la Academia Venezolana de la Lengua, con el sillón S. En su discurso de incorporación titulado El parnasianismo como ideal helénico. Su influencia en la poesía venezolana.

Afirma:

La nueva generación poética, convencida de que el devaneo, y de que la negligencia de las formas son síntomas característicos de la infancia del arte, la nueva generación poética se distingue mayormente por el cultivo severo de esta desdeñada forma y por la precisión matemática de las ideas.

Os traigo como alforja de peregrino, o como báculo de caminante, o simplemente como un espejismo de soñador iluso, el legado de una Escuela Poética que precisamente apoyó sus principios y cánones en el triunfo del arte por medio de la castidad del lenguaje, de la línea impecable, de la serenidad automática, de la forma imperecedera (…) Las coordenadas que trazó en el tiempo serán por muchos siglos consideradas como puntos de vista ‘claves’ para la contemplación de la Belleza.

El parnasianismo El Arte por el Arte. (del griego parnaso: cima del monte Parnaso donde moraban las musas inspiradoras de las artes). Es un movimiento, literario que surge en Francia alrededor de 1850 con sus fundadores Théophile Gautier y Leconte de Lis, y se constituye entre 1866 y 1876. Nace como una reacción opuesta al romanticismo de Víctor Hugo, al subjetivismo y al realismo. Influirá posteriormente en los movimientos del Simbolismo y del Modernismo.

Con una poesía impersonal, objetiva, imparcial, desprecio por el lirismo, alejada del sentimentalismo, descriptiva uniendo continente y contenido, con una métrica rigurosa, preocupación intensa por la belleza estética del poema, anticlerical de profundo rechazo a toda idea cristiana, sin compromisos sociales, políticos, educativos o de utilidad; con un fuerte rechazo a la realidad contemporánea del momento, con una filosofía que refleja la caída de viejos ideales y culturas, y una llamada a la muerte liberadora, y con temas exóticos, mitos, tramas históricas y ambientes refinados. La palabra en el poema, es pomposa, el lector se aleja del contenido y se embriaga en la musicalidad de la forma.  Su ascendencia nórdica se nota en Schmidke, cincelador de esmerados sonetos.

Su instrumento es el soneto: composición poética de 14 versos en arte mayor, endecasílabos en su forma clásica, de rima consonante, y agrupados en 4 estrofas de dos cuartetos y dos tercetos. Posee una introducción, el primer cuarteto en el que se presenta el tema; un segundo cuarteto, donde se amplia el argumento del tema; el tercero, es un terceto en el que se reflexiona sobre el tema, y por último, otro terceto que concluye con una reflexión o un sentimiento profundo.

El arte de versificar con propiedad, delicadeza y corrección (…) su ahínco lo pone en deslumbrar, en causar admiración con la belleza del verso y de la rima, la armonía del ritmo, viveza de la imagen y el brillo del colorido. 

Julio Calcaño.

En Venezuela, el Parnasianismo surge entre el Romanticismo en decadencia y el adelanto del Modernismo; en una apuesta al orden, la convicción y la excelencia en la obra poética. Una época, en que Venezuela recorría una etapa de apetencias burguesas y confrontaciones políticas, los parnasianos asumieron con firmeza un modelo de voz de un tiempo y un espacio completamente ajenos a la realidad circundante.

Jacinto Gutiérrez Coll, es el primero en difundir el parnasianismo a través de los parnasianistas franceses, a pesar, de que su poesía está enmarcada dentro de los márgenes del romanticismo y del realismo, influenciada por Víctor Hugo, Lamartine y Campoamor. Un esbozo del parnasianismo de Coll, apenas lo encontramos en un soneto laudatorio de Jorge Schmidke, dedicado al parnasiano José María de Heredia.

Los parnasianos se entusiasmaron y ávidamente leyeron las obras del parnasianismo francés a través de las de sus fundadores Gautier y Leconte, las de Théodore de Banville, Francis Copée, Silly Prudhomme y de José María de Heredia.

Se destacan entre los parnasianos venezolanos: Jacinto Gutiérrez Coll, Miguel Sánchez Pesquera, Juan Manuel Fombona Palacio, Manuel Pimentel Coronel, Gabriel Muñoz y los llamados parnasianos tardíos Andrés Mata y Jorge Schmidke López, conocido como el último parnasiano.

La crítica autorizada me denominó “El último parnasiano”, clasificación que considero de atinada justicia porque, en primer término, parece no quedar ya ningún otro vástago de esta escuela poética en Venezuela, tal vez debido a las férreas disciplinas que ella impone. 

Jorge Schmidke.

 Si hay un  poeta que merece un puesto destacado en un trabajo sobre la poesía parnasiana escrita en el mundo hispánico, ese responde sin duda al nombre de Jorge Schmidke (1890-1985), quizás el único autor en lengua española que adoptó para sí, con orgullo, el calificativo de “parnasiano”.

Miguel Ángel Feria Vásquez.

-1955. Breve antología del árbol. Poemario comp. Ministerio de Agricultura y Cría. Caracas.

Este poemario, es escrito con motivo del cincuentenario de la creación de la Fiesta del Árbol en Venezuela.

Contiene, el prólogo del propio escritor Jorge Schmidke:

Dulce religión (del árbol), sempiterna y florida, que tanto habla del perfeccionamiento espiritual (…) El árbol, <<rey fastuoso y pío>>, todo lo prodiga. Es el Job de los vegetales, el franciscano hermano de todos los seres y las cosas. Y cuando está deshecho por el viento, por el hacha o por el tiempo, arde, como Juana de Arco.

Una “Relación Oficial de la Fiesta del Árbol en Venezuela, cuarenta y un composiciones de diferentes autores dedicadas a la significación trascendente del árbol, y dos ilustraciones, la del árbol Araguaney y de La flor de mayo, la Orquídea; símbolos de la patria, adoptados en 1948 y 1951 respectivamente.

Entre las composiciones encontramos excelentes escritos, tales como El coloquio de los árboles del propio Schmidke, Manifiesto del árbol de Manuel Felipe Rugeles, El árbol de Arreaza Calatrava, El samán de Güere de Sergio Medina, El cedro de Fajardo de Enrique Bernardo Núñez, El árbol de Gabriela Mistral y Nin Frías entre otros.

 -1957. Las flechas de oro. Poemario. Imp. Del Ministerio de Educación. Caracas.

Este poemario en particular es el que nos ocupa parte de este ensayo. Es una obra, considerada por el propio poeta Schmidke como su libro capital.

Su título nos remite a Les Flèches d’Or (1864) de Albert Glatigny, más, guardando mayor similitud con la obra Les Trophées, de José María de Heredia dedicado a Leconte de Lisle; en una recopilación que hace Heredia en 1893, de todos sus sonetos.

Con prólogo de Ramón Hurtado, quien ensalza al poeta y lo celebra por su ideal parnasiano:

De la vieja escuela de los Gutiérrez Coll y los Gabriel Muñoz. Su verso es claro, terso, prodigiosamente musical. Artificios de la forma, porque S. lleva en el hombre la mancha de marfil como Agamenón.

Enfermo de fiebre sagrada de la Forma, como un pájaro extranjero nostálgico de mármoles lejanos.

Ramón Hurtado.

Inserta en su primera parte, tres sonetos de los poetas Santos Chocano, Leopoldo Díaz y Udón Pérez.

El soneto, es el poema que inicia el conjunto. Es toda una teoría poetizada sobre la forma fija del parnasianismo.

Otra es labrada torre de diminuta esfera
Donde catorce esquilas dan su trinar sonoro;
Ya es barca azul que empuja catorce remos de oro
A cuyo bordo cruza Cleopatra la Hechicera.

Catorce paladines de heráldica cimera
Custodian la belleza con inédito decoro.
A veces encabrita bajo el celeste coro
Catorce alados potros que aguija la Quimera.

Es la capilla gótica do el férvido Petrarca
Muestra a los siglos como tras el cristal de un arca
De la inefable Laura la gracia peregrina.

En Lope es flor de gloria del huerto castellano;
Y de sus cuatro estrofas, cual justador romano,
Triunfante rige Heredia la cuádriga latina.

La segunda sección, titulada Bajo relieves, inicia con un díptico de sonetos: Urna griega, dedicada a la memoria de José María de Heredia en el centenario de su nacimiento. Los restantes bajo relieves, son sonetos que trazan el perfil de algunos representantes del parnasianismo venezolano: Jacinto Gutiérrez Coll, Gabriel Muñoz, Andrés Mata y Rufino Blanco Fombona.

La tercera parte del libro es Alma Antigua. Son sonetos que desarrollan poéticamente personajes históricos: Evocación de Horacio, Safo, Cleopatra, Salomé y Salomón.

En la cuarta parte, Pancarpia, el poeta comienza con el soneto El orgullo impasible, donde Schmidke pondera la purísima impasibilidad del parnasianismo. Contiene esta parte, una gran mayoría de poemas simbolistas en los que el yo lírico exterioriza las quimeras y desalientos, a través de sonetos dedicados a Paúl Verlaine y José Asunción Silva.

La últimas cuatro secciones finales: Tisú, Pórticos, Ónices y Flechas Dispersas, agrupan una variedad de temas, motivos y tonos; sin embargo, las imitaciones y paráfrasis parnasianas despuntan del conjunto en sonetos como: Orfebre, Juan de Segovia…

En medio de la noche confidente
Tu  sugestiva sombra me visita
Y con un gesto fraternal me invita
A cruzar del misterio la corriente

A la alta sombra de Eduardo Carreño

 Tu musa – casi niña – me dio su florilegio
De orquídeas, floripondios y cálices del mar;

Después, “al sol y bajo la luna” blanca y fina
La vi danzar al eco de flébil ocarina,
Sutil, y complicada como una evocación
(…)

                                                A Juan José Tablada

Del Taumaturgo Pan – el dios cabrero-
Dijiste el himno milagroso y vano.

A Gabriel Muñoz.

 

Diminuto Don Juan de los jardines
que en tus inquietas jiras amorosas,
luces jubón de gemas caprichosas
y mientes un joyel de serafines.

                                                           El Colibrí.

 Pájaro de abenuz, de plata y oro;
poeta errante del silvestre coro;
flauta con plumas, bandolín con alas.

El Turpial.

 Viejo dragón: es rara tu belleza
si el prisma de la luz te tornasola.
en Catia de la Mar hundes la cola
y en Naiguatá levantas la cabeza.

Eres altar: en ti la tarde reza
de roja veste y encarnada estola;
el albo plenilunio te aureola;
arden céreos de agrave en tu maleza.

Filósofo y cordial, la vas y curas
de la rozas las negras quemaduras
con el blanco algodón de las neblinas.

Y cuando el gris Invierno da la espalda,
tus cumbres se abroquelan de esmeraldas
y en granates revientan tus colinas.

Al Ávila

 

Sobre este poema Al Ávila, el mismo Schmidke aclara en sus notas.

Primer cuarteto: Imagen zoológica a fuerza de luz.
Segundo cuarteto: Símbolo religioso: el altar, y quien reza en las tardes y los cirios son agraves.
Tercer terceto: Tiene Filosofía, limpia con la neblina: el blancor.
Cuarto terceto: Al dar la espalda el Invierno, esmeralda y granate ¿Qué dice Luz Machado?

-1957. Prisma. Poemario. Ariel. Barcelona. España.

Este poemario es una antología de poetas griegos, latinos, franceses e ingleses traducidos por el poeta Schmidke,  desde Himno védico hasta Anacreonte y Safo, pasando por los grandes líricos franceses del siglo XIX tanto románticos, como simbolistas y los mismos parnasianos.

-1972. Micropoemas nativos. Naturaleza zuliana. Ministerio de Agricultura y Cría. Caracas.

En esta obra, Jorge Schmidke, recoge los mismos motivos de su obra anterior Castalia Criolla (motivos zulianos). (1949). Sin embargo, ahora, lo hace desde una experiencia literaria totalmente diferente, en forma de poemas de breve extensión, muy similares al haiku japonés.

El mismo autor nos dice:

Este pequeño libro, Micropoemas nativos, que no está formado por sonetos parnasianos como mis anteriores, no significa una deserción de la Escuela Poética creada en Francia por Leconte de Lis, José María de Heredia y otros insignes sacerdotes de la Belleza Escrita, Escuela en cuyas filas seguiré militando hasta el fin de mis días. El propósito perseguido en esta obrita es el de exaltar en poemas brevísimos y sencillos (…) los múltiples aspectos de la naturaleza zuliana (…) y colaborar con fervor en la defensa y conservación de nuestra Madre Naturaleza (…) Ruego, pues, a mis lectores, no ver en esta obrita ningún propósito de superación estética.

-1873. Acantos trujillanos. Poemario. Ediciones del Ejecutivo del Estado Trujillo.

-1980. Ánforas de mármol. Antología de sonetos parnasianos. Fundación Zuliana para la Cultura. Caracas.

Es una compilación intitulada por el mismo poeta Schmidke; en la que recoge lo que él considera lo más característico de su obra poética parnasiana.

-1981. Patria. Poemario. Arte. Caracas.

 El último poemario que escribe poco antes de su fallecimiento.

-1981. 31 de julio. Fallece el último parnasiano Jorge Schmidke.

      Suspiro en el otoño de mis días
Por mis rosas de ayer, cuya fragancia
Embalsa la risueña infancia
Con perfume de sanas alegrías.

      Ya me atedia el placer de las orgías;
Acre está el vino que mi labio escancia;
Y ha perdido su fina resonancia
La lira de las áureas harmonías.

      Sin fé, sin ideal, sin trayectoria,
Yá no alientan en mis sueños de gloria:
Y en esta laxitud adolorida.

      Mi corazón, marchito por las penas,
Ve regando de mustias azucenas
Los senderos del arte y de la vida…

Laxitud.

 Lago de amores, Lago de ensueño,
azul Castalia de mis cantares;
dormir quisiera mi último sueño
bajo el arrullo de tus palmares.

 Al Lago Coquivacoa.

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LUIS BARRIOS CRUZ. Amo la tierra y un pedazo suyo esplende al que le llamo tierra mía.

Amo la tierra y un pedazo suyo esplende al que le llamo tierra mía.

 María Cristina Solaeche Galera

¡Hasta las sombras, campo, no dan nunca
ni el más leve traspiés en tu llanura!
Oliverio Girondo.

No pido otra cosa: el cielo sobre mí y el camino bajo mis pies.
Robert L. Stevenson.

Donde me halle, soy un pedazo del paisaje de mi patria.
Fatos Arapi.

Luis Barrios Cruz: nace el 6 de febrero de 1898, en el poblado ribereño de San Jerónimo del Guayabal (Camoruco Españolero), estado Guárico, Venezuela. Muere el 1 de febrero de 1968 en Caracas, Venezuela.

Su padre Luis Barrios Parra, su madre Josefa Cruz Sanojo.

Conforma su propia familia con Trina Díaz Martínez, con la que tiene ocho hijos.

 Poeta, periodista y político.

 -1909. Con apenas once años, la familia se traslada a Calabozo, en el mismo estado Guárico. Allí cursará los estudios primarios y llegará hasta el tercer año de la secundaria, pues tiene que dejar los estudios para trabajar, apremiado de necesidades económicas el grupo familiar; primero en una distribuidora de productos agrícolas, después dependiente en un comercio de textiles.

Algunos autores lo han situado en la Generación del 18, pero, para esa fecha, el poeta apenas contaba 20 años y no había estado nunca en Caracas, mucho menos pudo participar en las apariciones públicas de esta agrupación literaria, ni de sus discusiones poéticas. Claro, que hay que tener en cuenta que Luis Barrios Cruz para el momento en que se consolidaba la Generación del 18, ya estaba escribiendo y publicando en su estado natal Guárico, razón quizás para que aparezca a veces vinculado a esta generación.

Luis Beltrán Figueroa ubica a Luis Barrios Cruz en la Generación del 28. Sin embargo, esta generación se circunscribió al hecho político de la ciudad de Caracas, en tiempos en que irrumpía la vanguardia.

Encontramos su obra en diálogo más fraterno con los del 18 que con los del 28.
Rafael Arraíz Lucca.

La crítica literaria encontró en su obra poética la continuación criollista y la expresión nativista de Francisco Lazo Martí, siempre salvando el criollismo retórico. Es un poeta llanero;  es el llano el escenario más frecuente en su obra. Alejado de lo pesadillesco, Barrios Cruz se inmersa en la luminosidad de la llanura venezolana. La sequía, el arreo, el ordeño, los jamelgos, la explanada, las estaciones del estío y el lluvioso invierno… son escenas poéticas tradicionales en Barrios Cruz. De depurada hondura lírica, de verbalizad abierta y de una poesía henchida de saberes de la tierra llanera tan esparcida de cuentos, fábulas y evocaciones.

Después de Lazo Martí, las voces de Arvelo Torrealba y Luis Barrios Cruz, fueron las que con mayor certeza y altura líricas, llevaron nuestro nativismo poético al lugar que le corresponde en las corrientes de la poesía moderna venezolana.

Domingo Miliani.

Los temas de la historia son también fuente inspiracional del poeta, incluyéndolos en su poesía.

También, el poema breve en la mejor tradición del haiku japonés, que surge en el poeta, en sus lúcidos y sutiles epigramas como el tan conocido:

La chicharra,
es una hoja seca
que canta.
                                        Definición.

Su obra poética pertenece más al final del modernismo, aunque escriba versos vanguardistas en sus poemas de vez en vez.

Secretario del Jefe Civil.
Oficial de la Secretaría de Gobierno de Guárico.

-1920. Diputado a la Asamblea Legislativa del Estado Guárico.

-1921. Funda el diario Ecos de la Pampa.

-1923. Funda el diario Clavileño.

-1925. Funda el diario Rojo y Negro.

-1926. Funda el periódico El Diario.

-1926. Es apresado en la dictadura de Juan Vicente Gómez, por sus escritos en El Diario.

-1927. Galardón en los Juegos Florales de Ciudad Bolívar para conmemorar el centenario de Juan Bautista Della Costa.

-1928. Cuando cuenta con 30 años se traslada a Caracas, donde se queda definitivamente. Ya para ese entonces era reconocido como poeta en los círculos literarios por sus versos publicados.

-1928. Trabaja como corrector de pruebas y redactor del rotativo El Universal.

-1931. Respuesta a las piedras. Edit. Elite. Caracas.

Quizás es este poemario, uno de los principales ejemplos del aporte te la Generación del 18, al nacionalizar el paisaje; sin embargo, convive la metaforización de la vanguardia, las osadías sobre el espacio y el terreno, y el subjetivismo de la experiencia llanera al lado del tradicional corrido y la coplilla del llano. Hizo de la llanura el corazón de sus aconteceres.

Un llano sin paisajes sordos, trae Barrios Cruz en sus poemas destilados, briosos. Llano deportista – dentro de su deportismo salvaje- y que sonríe anchamente como las mozas zafadas.

Luis Castro.

¡Campo venezolano
creo en ti!
¡Campo venezolano
voy hacia ti!
¡Campo venezolano
estoy en ti!
                                         Epígrafe.

-1932. Suite para canto y piano. Del maestro Juan Bautista Plaza (1898-1965). Inspiración en los poemas de Luis Barrios Cruz: La noche del llano bajo, Por estos cuatro caminos; La sombra salió del monte, Yo quedé triste y mudo, Hilando el copo del viento, Palma verde, garza blanca y Cuando el caballo se para.

Por la tostada llanuraes el camino el que viaja
mira como sigue solo
cuando el caballo se para.

Caminito, caminito,
¿quién te dio tanta sabana
y quién te dio tanta pierna
camino que no te cansas?

Me voy a morir de anhelo
si me niegas tus audacias
camino que sigues solo
cuando el caballo se para.
                                                        Cuando el caballo se para.

 -1934. Un caso rural. (Cuento) Ed. Elite. Caracas.

 -1934. Director del diario Ahora.

Durante su cargo en este diario, Luis Barrios Cruz se convierte en uno de los intelectuales más comprometidos e influyentes en la política del país. En sus páginas, cede espacio a todos los partidos y movimientos políticos contrarios al régimen gomecista, dando cabida a los pensamientos marxistas, al sindicalismo y a las relaciones internacionales. El mismo escribe en él diario sin reserva, razón por la que es llevado preso. La mayoría de los participantes se amparan en seudónimos. Tuvo especial deferencia con los miembros del Partido Demócrata Nacional, que también colaboró en el diario bajo nombres falsos.

 -1936. Daniel. Obra de teatro. (Comedia) Caracas.

 -1937. El muerto. Obra teatral. (Comedia) Caracas.

 -1938. Senador del Estado Guárico.

-1941. Representa a la revista Ahora en la Asociación Venezolana de Periodistas, de la que es presidente Arturo Uslar Pietri.

-1941. Plenitud. Edit. Elite. Caracas.

-1942. De nuevo Senador del Estado Guárico.

-1944. Está al frente de la revista Elite.

-1944. Cuadrante. (Poemario) Edit. Elite. Caracas.

-1946-1948. Jefe del Gabinete y Director de Información del Ministerio de Relaciones Exteriores.

-1952. Romancero de la Coromoto. Tip. Vargas. Caracas.  En colaboración con Julio Ramos.

-1954. La sombra del avión.  (Poemario) Tip. Garrido. Caracas.

Prólogo La voz del collado de Pedro Sotillo.

Escribe este poemario durante su permanencia como funcionario del Ministerio de Relaciones Exteriores.

En La sombra del avión, el poeta logra cantar a su tierra plana por oposición: al ver la sombra de los aviones pasar sobre los campos, comprende que lo suyo es la tierra, los árboles, la querencia.

Rafael Arraíz Lucca.

Somos ansia insaciable de secretos,
y mientras por urgidas, inusitadas rutas,
ufano vas en tu sidérea barca
en pos de nueva luz para la vida
o de algún nuevo azar para la muerte,
yo, árbol o llama, hijo de la tierra,
de la tierra incesante y generosa,
viajo en la sombra del avión volando.
                                                                             La sombra del avión

A solas con su llano, Luis Barrios Cruz entabla el monólogo eterno. Evoca, ama, sueña, cuenta, pasa bajo el sol, se pierde en la noche y nos deja el eco de su íntima voz.   

Juan Liscano.

-1955. Miembro de número de la Academia Venezolana de la Lengua.

-1963. Director de la Biblioteca Pública, hasta su fallecimiento.

-1967. Decoraciones. Edit. Arte. Caracas.

Me ve de extraño modo
esta morada de luz crepuscular.

Lo que causa miedo es que se va.

Lo que me causa miedo
es que el reloj marcha atrás.

Lo que me causa miedo es que la sombra
se pone a gritar.

Lo que me causa miedo
es esta mustia flor fatal.

Lo que me causa miedo es el perfume que debe quedar.

Lo que me causa miedo
es que soy un pedazo de eternidad.
                                                                                            Delirio.

Se hace pleno el compromiso íntimo del poeta con el paisaje

-1968. Seis Poemas. Poesía de Venezuela. Caracas. 

-1968. Muere con 69 años, en un accidente automovilístico el 1 de febrero de 1968, en la ciudad de Caracas.

Si me muero en este medio
que me entierren aquí mismo
al pie de una verde palma
con su lucero y su nido.

Si me muero en este medio
que lo digan al camino
para que le lleve el parte
al horizonte infinito.

Si me muero en este medio
que recoja mis suspiros
el viento ladrón de lunas
en los caudales del río.
                                                    Si me muero en este medio.

 

Yo vengo de muy lejos:
de un recuerdo.
Al mirarme desde el fondo de mí mismo,
mi alma es el lucero náufrago en el pozo,
indagando las huellas del espacio perdido,
al través del cristal mareado por el viento.
                                                                                      Color de lejos.

PÁLMENES YARZA TORTOLERO: “A cada paso mío voy perdiendo la voz de ayer y el cuerpo del instante”

PÁLMENES YARZA TORTOLERO
“A cada paso mío voy perdiendo la voz de ayer el cuerpo del instante”

María Cristina Solaeche Galera

Hay cosas encerradas dentro de los muros que,
si salieran pronto a la calle y gritaran, llenarían el mundo.
Federico García Lorca.

Cuando las voces suaves mueren
Su música vuelve aún en la memoria.
Percy Bysche Shelley

Somos nuestra memoria, somos es quimérico museo de formas inconstantes,
ese montón de espejos rotos.
Jorge Luis Borges.

Pálmenes Yarza, nace en Nirgua, ciudad ubicada en la cordillera del interior del estado Yaracuy; fundada en 1624, con el nombre Nuestra Señora del Prado de Talavera,  Venezuela, el 1 de enero de 1916.
Su padre Manuel Yarza, su madre Berta Tortolero; su esposo Gilberto Antolínez.

Poeta, cronista, crítica literaria, ensayista, autora de libros infantiles, profesora y diplomática.

Se la considera parte de la Generación de 1935.

 -1930. Obtiene el título de Maestra Normalista con apenas dieciséis años, en Caracas.
Agregada cultural en la Embajada de Venezuela en Cuba.
Miembro de la Asociación Venezolana de Escritores, de la Asociación Venezolana de Periodistas y de la Asociación Cultural de las mujeres de la Habana.
Colabora para los principales diarios y revistas literarias de Venezuela. 

-1936. Pálmenes Yarza. Cooperativa de Artes Gráficas. Caracas.
Su primer poemario, denota en el título mismo su carácter autobiográfico. 

Que yo recuerde el único poemario publicado en Venezuela que lleva por título el nombre de la autora: valiente asunción de la autoría desde una perspectiva protagónica.
Rafael Arraíz Lucca

No tiene amigos esta calle
que sirve en mis pupilas con la tarde
su narcótico extraño.
Y marcha a la distancia
necesaria egoísta
comprimiendo su tiente de nostalgia.

Van con ella
tan sólo un perro flaco
y un hombre solitario.
Nadie sabe de aquél
su gran venero
de adhesión y lealtad.
(…)
Calle sola,
hombre solo,
perro solo,
tres islas que utilizan esta tarde
mi corazón sin playa.

Calle humilde.

Obra recibida con alborozo por el poeta Andrés Eloy Blanco.

Poeta hondo, de absurda claridad sin transparencia; alma lírica en limbo…se nos expresa en una lucha con la inexpresión que deja por residuo ese poema entrecortado, que dice algo y deja sospechar más y angustia por lo que se le queda a ella en hervor, que es su forma de fervor.
Andrés Eloy Blanco.

Dotada de una limpia unidad temática, en la que se desenvuelve el tono meditativo e ideológico, sin perder por eso la viva cercanía y amistad del sentimiento y la emoción humana.
José Ramón Medina.

A partir de ese año, Pálmenes aparece en el ambiente literario, y comparte con poetas del grupo Viernes como Vicente Gerbasi y Pablo Rojas Guardia.
Su obra poética es de gran densidad ontológica y clara influencia clásica en la forma y el contenido de los poemas, siempre dentro de los fuegos del lirismo mas ajustado a los cánones de belleza. Se sumerge en los estratos del tiempo, asordinada se hace presente en espacios deshabitados, con los fantasmas de seres queridos, en un mundo deshabitado que deambula extraviado, las ruinas, la soledad y la casa de la infancia asediada por la evocación poética.

-1942. Espirales. Poemario. Impresos Unidos. Caracas.

Parece que estos cactos se estrenaran
pensativos y sobrios,
y que los chaguaramos elevaran sus lumbres,
como rectos velones, en sus cenizos troncos.

Entre las hojas ya se pierde el rastro
de la luz en camino.
Pero, antes de marcharse, al jazminero blanco
Va a dejarlo encendido.

Ángelus.

 

-1946. Se gradúa de Profesora de Lengua y Literatura en el Instituto Pedagógico Nacional de Caracas, con la tesis Una ojeada al modernismo de la lírica contemporánea. Se desempeña como profesora en secundaria en las asignaturas de Español, Literatura y Latín, en los liceos Fermín Toro, Rafael Urdaneta y el Colegio Católico Venezolano.

 -1947. Instancias. Poemario Artes Gráficas. Caracas.

Padre:
Sola estoy como señera roca
del confín más distante.
(…)
Sola, sí,
como esos desgarrones de los mundos.
Como tu cabellera que negó la borrasca,
la sombra la miró trama de luces,
y a un tiempo la encontraron los soles y las aguas.

Recado e intimidad.

No era azul tu mentón, grave tu voz,
ni alargado tu talle:
un tirso apenas de apuntados pomos
sin huellas en el aire.

Elegía III

Dedica un poema a la ausencia de la poeta Soledad Carrillo, fallecida en la tragedia aérea del cerro Las Pavas, en Yaracuy, el 8 de abril de 1947.

Y esta cerrazón de alas sombrías azotando con sus grises los carmines y los oros.
Este aflorar de llamas desde la entraña del recuerdo.
Este sentirnos perseguidos por ramajes ardientes; por pájaros que caen abatidos sobre su mismo arpegio, tornado en flecha transparente.
(…)
Qué cargamento de sollozos y de sueños atasajados, alzó un arcángel tétrico para derribarlo interrogante sobre el rostro de los hombres!

-1950. Arar. Poemario. Tip. Garrido. Caracas.

-1950. Canciones. Poemario. Caracas. S/e.

-1955. Al paso del tiempo. Ensayo.

-1959. Esquema Poético. Lírica Hispana. Caracas.

-1961. Elegías del segundo. Poemario. Edit. Agora. Madrid.

-1974. Fábula de la Condena. Revista Árbol del Fuego. Caracas.

-1974. Contraseñas del tiempo1962-1968. Poemario. Edit. Sucre. Caracas.

Voy por la calle de los encuentros. Llueve.
La sed puede arrancarme un grito de metal,
pero he desterrado el vaso en que bebía.
Mi hora viene ahíta de cales.
Un sauce asoma en mis espejos íngrimos.

Relato de la nostalgia.

La rosa lejana cierra sus luces en seca espiral,
la que fuera un camino en la tarde.
El brazo del adiós es un mástil
que el rosal levantó hacia sus dones.

No nos oiga el rosal.

Alguien hila mohosos algodones
en un telar de oro.
Alguien la sombra ruega a alguna rama
cuando los pies se ausentan por la llama.
Alguien cuece su pan entre los fuegos
fatuos de cementerios.
Alguien clausura con tambor de piedra
el hueco donde yace su voz.

Fábula de la condena 6.

-1974. Le es otorgado el Premio Municipal de Literatura del Distrito   Federal, con el poemario Contraseñas del tiempo.

-1976. Recuento de un árbol y otros poemas. Poemario. Edit. Sucre. Caracas.

El samán me conduce a la pradera de adentro
con sus invertidos espejos
vadeando remolinos de vértices.
(…)
El samán está lisiado de ocultos paralelos
el momento en que miran y apuntan con su sed
unos ojos de ausencia.

Elegías 24.

-1976. Incorporación de la isla. Poemario. Edit. Sucre. Caracas.

Cuando me acerco a tu tierra donde los recuerdos
van con paso secreto
(yo que suelo librarme a un valle sin memoria),
me pregunta un escarabajo solo si alguien ha llorado alguna vez.

Tu casa II.

-1978. Le escribe al poeta Pascual Vanegas Filardo:

Creo poseer un carácter conceptual paradigmático, trascendental.

-1984. A los setenta y ocho años, obtiene el título de Licenciada en Letras, en la Universidad Central de Venezuela (UCV).

-1988. Borradores del viento. Poemario. Ediciones Catalá. Caracas.

Era
un pájaro perdido en un amanecer
mientras crecía la luz a la orilla del tiempo.

Elegías 2.

 -1992. Poesía. Poemario. Ediciones Poesía de Venezuela. Caracas.

-1994. Memoria residual. Poemario. Ediciones Centauro. Caracas.

Miro mi casa: mi mejor parentesco,
en un minúsculo pueblo donde morí hace tiempo
extraña a las ciudades;
coloquio penumbroso
donde ofrecí
aquel vino saliendo de un suelo sagrado
desde tumbas remotas.

Miro mi casa.

Hay lágrimas secas en las ropas viejas
que ves pasar sobre columnas de hueso,
en las rosas viejas
que guardan las cabezas solitarias.
El sol hunde su erizo en la ventana
a la hora del ropavejero.
Deseo desertar.

Abro una puerta y siento
desde mí
un silencio de sauce seco.
(…)
Cada hombre pasea la nube de su sombra
como noticia en los aires.

Recuerdo de otra ciudad

Un acento doloroso, dramático, recorre la poesía de Pálmenes Yarza, que no admite el posible consuelo del sol.
Ida Gramcko.

-1994. Una ojeada al modernismo en la lírica venezolana. Ensayo. Ediciones Centauro. Caracas.

 -1995. Al paso del tiempo. Poemario. Ediciones Centauro. Caracas.

-1996. Premio Anual de Poesía, otorgado por el Círculo de Escritores de Venezuela.

-2002. Expresiones.

La presencia de estos muertos (el padre y la madre) y algún otro, hacen alarido ahora aquellos suaves versos de sus primeros años.
Gilberto Antolínez.

En el fondo de su ser surge el anhelo gótico de la ascensión, el ansia de lo cerúleo, la evasión de lo telúrico…La mujer-turbión se enfrenta a la mujer-palmera: en el sentido giratorio, ferino, muscular, de la vida original zoológica, frente a ese otro sentido vegetal, surgente, vertical, de raigón secular y  erguido caule.
Gilberto Antolínez.

2007. Muere la poeta Pálmenes Yarza Tortolero en la ciudad de Caracas, escribió:

Y el ser:
¿qué hace con la muerte?
Toda la estructura viva
deja su estatua de regreso:
marga, arena, espuma.
Y el ser:
¿se funde al centro de las sombras?

Toda nuestra forma.      

MANUEL FELIPE RUGELES CACIQUE

MANUEL FELIPE RUGELES CACIQUE
“La aldea me dio su alma. Yo di mi alma a la aldea”

María Cristina Solaeche Galera

 

 

El paisaje era como un verso de poesía que se crea a sí mismo.
Virginia Wolf.

Verde que te quiero verde. Verde viento. Verdes ramas.
El barco sobre la mar y el caballo en la montaña.
Federico García Lorca.

La mitad de la belleza depende del paisaje
y la otra mitad del hombre que la mira.
Lin Yutang.

Manuel Felipe Rugeles. Nace en San Cristóbal, capital del estado Táchira, Venezuela, el 30 de agosto de 1903.
Su padre Manuel Salvador Rugeles, su madre Ana Rita Cacique. Su esposa Ana Mercedes Azuaje.

Poeta, ensayista, periodista y político.
Cursa estudios de primaria en el colegio Alemán y la secundaria en el liceo Simón Bolívar, en San Cristóbal.

-1925. Permanece en su ciudad natal hasta la edad de veintidós años, cuando enrumba su destino a Caracas.
Como consecuencia de sus escritos publicados en el diario maracaibero Excelsior (1923-1941) dirigido por Octavio Luis Criollo, del cual Rugeles es el Jefe de Redacción, es apresado y encerrado en el Castillo San Carlos durante cuatro años, en la dictadura gomecista.

-1929. Se va al exilio en Bogotá, Colombia, donde se desempeña como Secretario de Eduardo Santos, fundador y director del diario El Tiempo y quien llega a ser presidente liberal de Colombia.

-1931. 22 de marzo. Es uno de los firmantes del Plan de Barranquilla; documento y análisis rubricado por los exilados políticos venezolanos del gobierno de Juan Vicente Gómez que se encuentran en Colombia. Se critica al gomecismo, a las empresas transnacionales, al caudillismo, al  latifundio y al capitalismo.

-1936. Al morir el dictador Juan Vicente Gómez, Manuel Felipe Rugeles regresa a Venezuela, donde ejerce diversos cargos:
Secretario del Ministro de hacienda.
Diputado a la Asamblea Legislativa del estado Táchira.
Director de la revista El Agricultor Venezolano.
Director del diario Crítica de Caracas.
Director del gabinete del Ministerio de Agricultura y Cría.
Director del gabinete de Hacienda.
Director de la Oficina Nacional de Prensa.

-1948. EE.UU. Washington. Es Secretario de la delegación venezolana ante la Organización de Estados Americanos (OEA).

-1951. Argentina. Es Consejero cultural de la Embajada de Venezuela en Buenos Aires,

-1953.  Director de Cultura y Bellas Artes del Ministerio de Educación. Caracas.

-1953-1957. Director de la Revista Nacional de Cultura (1938).
Fundador y director de la revista infantil Pico-Pico.
La Generación de 1930, con Pablo Rojas Guardia, Alberto Torrealba y nuestro poeta Manuel Felipe Rugeles, es una de las primeras que en Venezuela se detiene en el mundo poético infantil.
No se ha podido ubicar la obra literaria de Manuel Felipe Rugeles con exactitud en un único contexto, en un movimiento particular o en una generación literaria determinada.
Pedro Díaz Seijas, miembro de la Academia Venezolana de la Lengua y, correspondiente de la Real Academia Española, lo emplaza en la Generación del 28.
El poeta y escritor trujillano Pedro Pablo Paredes lo ubica en la Generación del 18.

Manuel Felipe Rugeles, en cuanto constructor de poemas, se sitúa, muy inteligentemente, a igual distancia del esmero orquestal modernista y las libérrimas estructuras establecidas por el vanguardismo (…) Es quien mejor plasma estéticamente los ideales de la Generación del 18: exaltar lo esencial venezolano.
Pedro Pablo Paredes.

Juan Liscano, Miembro de la Academia Venezolana de la Lengua, lo sitúa a igual distancia entre el Modernismo y el Vanguardismo.

Su verdadera vocación lírica lo inclina hacia lo popular, lo romántico, inclusive lo discursivo (…) Cantor de inspiración fácil, cordial, bohemio y reverente a la vez, en sus letras predominan las utilizaciones folklóricas, el color regional, las canciones, los romances, cuando no la poesía elocuente.
Juan Liscano.

Rugeles está, entre los poetas que aunque no profesaba en sí el evangelio del grupo Viernes, colabora en sus publicaciones.
Escribe con un regionalismo depurado en una mirada íntima del paisaje andino, recreándose en la llaneza de la montaña y el recogimiento del aldeano, cantando al trabajo y a la vida del campesino en un ambiente preñado de leyendas, animales, valles, labriegos y la frescura de la vegetación de los Andes venezolanos, el territorio de montaña y su sosiego. Celebra los lindantes andinos en torno de la ciudad y la claridad del cielo.  Con un valor visceral de la metaforización, lo temporal y lo intemporal unidos, sin extranjerismos ajenos al castellano.
Un lenguaje apegado al diáfano casticismo hispanizante. Un neo-nativismo que incorpora elementos vanguardistas que buscan la estilización de la copla y la décima populares; se compromete con una mayor subjetivación del paisaje, con un rescate de la nación y con el americanismo.
Se inicia desde la perspectiva criollista con sus diversos matices, paralela al viernismo sin oposición dialéctica hacia él.
Es la cotidianidad de las montañas y sus labores agrarias; la naturaleza la protagonista que maneja como telón de fondo. Rechaza lo exótico, apegándose a la tierra nativa. Sentimientos vernáculos y personajes sencillos. 

La de Manuel Felipe Rugeles es una de las obras poéticas de más lograda circunferencia en las letras de America Latina.
Orlando Araujo.

Si algún poeta pudiera hallársele, a cualquier hora, en la actitud eufórica y armoniosa del agua que fluye cristalina, ese poeta será Manuel Felipe Rugeles.
Jacinto Blanco Fombona.

1937. Cántaro.

Vamos a entrar cantando
hasta encontrar la hebra
del primer trino en algún árbol.
Vamos a entrar despacio
hasta el follaje denso
donde el sol llega apenas en jirones
dorando la tierra y las raíces de los cedros.

Tu presencia y la mía
en el bosque la esperan hace tiempo los pájaros.
Tu presencia y la mía

-1939. Oración para clamar por los oprimidos.

El agua,
el aire,
el sol
y el pájaro del alba,
desde la sombra
aman tu presencia
en la tierra.

Es tu poema.
Gracias damos a Ti porque en él dejas
la armonía y la luz de tus palabras:
el agua,
el aire,
el sol
y el pájaro en el alba.

-1940. Dorada estación.

Y aquel Antonio Machado,
de soledades lejanas.
El clavel de los domingos
siempre abierto en la montaña.
Y la plaza con un sol
 y la niña en la ventana.
Las violetas de la Ermita
que adornaban tu solapa,
y el agua dulce del río
que hoy no alegra tu garganta

-1942. Errante melodía.

Este hombre es el mismo que conocen los siglos.
Vencedor o vencido, filósofo o esclavo,
justo o impenitente, conforme o vengativo.

Este hombre es el mismo
que ha tirado el guijarro o ha asomado la venda,
que ha escondido el puñal o ha cortado la rosa,
que ha erigido el patíbulo o ha apagado la hoguera.

El que avivó la ira o prendió la alegría;
el que vistió la púrpura o el que anduvo desnudo
o lloró frente al mar o atizó la tormenta.

-1944. Aldea en la niebla. Editorial Caribe, Ediciones Arco Iris. Caracas.

En mi aldea
cuando niño nunca creí en otra aldea,
nunca soñé en otra tierra.
        Recortaba sus crepúsculos
y apacentaba sus nieblas.
        Cristales me daba el río
pájaros me dio la huerta.
        Con un caracol de monte
vida tuvo una flor nueva.
        Preso entre cuatro horizontes
 pasé mi niñez entera.
        Después descubrí un camino
Nacido al pie de mi aldea.

-1945. Plenitud.

 -1946. Puerta del cielo. Editorial Librería Voluntad. Bogotá-Caracas.

 -1947. Luz de tu presencia. Editorial B. Costa-Amic. México.

-1947. Coplas.

Este pueblo de montaña
tiene amor y despedida
con un samán a la entrada
y una acacia a la salida.

-1947. Canto a Iberoamérica. Por este poema es premiado en los Juegos Florales Iberoamericanos en México.

-1948. Memoria de la tierra.

Desde una traza desoladora se acerca a la ciudad:

Es ésta ciudad
de los muertos. Los muertos no llorados.
No recogidos. No enterrados. Muertos
que se pudrieron en la sombra, junto
a la casa y al árbol y a la fuente
de piedra milenaria. Sólo muertos
que de un límite a otro de la tierra
quedaron a su hora abandonados
como estiércol regado entre la yerba,
entre la paja seca, sin rocío,
quemada por el ala del arcángel
rebelde, sin piedad, bajo los cielos.
Elegía a una ciudad muerta.

-1950. ¡Canta Pirulero!

 Luz de la mañana y verde
mansedumbre en todo el campo.
Luz de la mañana y verde
mansedumbre en todo el campo.
Suelta la vieja copla
sobre los lentos rebaños.

¡Ay, la vaquita de ordeño
tan mansa, tan silenciosa!
¡Cómo lame al becerrito
y como mueve la cola!

Panzuda y con esos ojos
claros que el cielo retratan
¡ay, cómo todas las tardes
vuelve del campo a la casa!

¡Ay, la vaquita e ordeño
con las dos orejas blancas
y un lucerito en la frente!
¡Parda piel y negras manchas!

¡Ay, la vaquita de ordeño!

-1951. julio – octubre. Poetas de América cantan a Bolívar. Antología. Publicaciones de la Embajada de Venezuela en Buenos Aires, Argentina. Pellegrini Impresores.

Y así los poetas han hecho, un poco de ensayo, de biografía, de historia. Sus versos constituyen algo más que un simple fresco decorativo en el pedestal de la gloria bolivariana: son fragmentos del pensamiento americano – y universal- cuyas ideas se expresan en imágenes.
Manuel Felipe Rugeles. (prólogo).

 -1952. Lo popular y lo folclórico en la Táchira.

 -1953. Sentido emocional de la patria.

 -1953. Evocación geográfica de la isla de Margarita. Ediciones de la Dirección de Cultura y Bellas Artes del Ministerio de Educación. Caracas.
Escrito en forma de plaquettes:   el primer número de septiembre de 1953 de la Dirección de Cultura y Bellas Artes de este ministerio, está dedicado al poeta Manuel Felipe Rugeles, su actual director para la fecha.
Evocación geográfica de la isla de Margarita, lo escribe deslumbrado por el ámbito marino que rodea la histórica isla venezolana. Una mirada poética seducida por las maravillas de esta tierra insular, en un vehemente ardor por penetrar las entrañas de sus misterios, su mágica mirada al mar, en sus resonancias heroicas, en sus vivencias tradicionales, en las luces y sombras de sus paisajes.

Y estás erguida y pura, con tu aire
celeste, bajo el sol, siempre mecida
en tu hamaca de olas que se azulan,
se verdean, se dotan, se enrojecen,
se tiñen de amatista, se coloran
de malva o de violeta y cobran ritmo
de guzla enamorada,
de guarura salvaje,
de organillo
con músicas remotas, interiores,
de tambor golpeado
sordamente,
en primitiva selva.
Llanto y júbilo
cambiante de ese mar que te aprisiona
sobre el oro de la arena fina
extiende el alba de su cal de espumas.

En La Restinga o Fuerte de Santa Rosa de la Eminencia del siglo XVII.

Horas de La Restinga. Verdes horas
totales. Limpio espejo de la aurora.
Cómo el amanecer cantan los pájaros
en la ribera azul de los manglares.
El rojo vivo de las corocoras
enciende el corazón de la laguna
y hace de fuego el musical zafiro.
Horas de La Restinga en el costado
de la Isla más isla de las islas
que coronan la frente del Caribe.
El valle azul con su riachuelo breve
de La Asunción, y junto al agua del pueblo.
Casas viejas y anchos patios
de sonoros aljibes.
El castillo de piedra
fortaleza de antaño.
Y yedra en el tejado. Sobre el muro
yedra también. Y cielo con ventana
que mira al fondo de una edad ya muerta.

-1954. Cantos de sur y norte. Poemario por el que recibe el Premio Nacional de Literatura.

Se estremece el trigal con la neblina
y es azul, tan azul que no parece
trigal, sino una ola que se empina
cuando el aire de súbito lo mueve.
(…)
Al viento se lleva en el voleo
la corteza del grano ya maduro
lo sigo, lo persigo, lo deseo. 

-1955. Todo lo que está en la vida es mi vida.

 -1959. El poeta Manuel Felipe Rugeles, fallece el 4 de noviembre, a los 56  años, en la ciudad capital Caracas, Venezuela.

Tal es el precio de la vida hermano: echar un barquichuelo en la quebrada, echarlo de mañana, bien temprano, luego irse con la tarde alucinada y estarse con la luna de la mano para caer en cuenta de la nada.
Pedro Pablo Mora.

ÁNGEL MIGUEL QUEREMEL van der BIEST “Verdad mentira en piedra de tiempo eternizada”

ÁNGEL MIGUEL QUEREMEL van der BIEST “Verdad mentira en piedra de tiempo eternizada”

María Cristina Solaeche Galera

La vida de cada hombre es un camino hacia sí mismo,
el intento de un camino, el boceto de un sendero.
Hermann Hesse.

No es poeta aquel que no ha sentido la tentación de destruir o crear  otro lenguaje.
Octavio paz.

Un poeta es un mundo encerrado en un hombre.
Víctor Hugo.

Ángel Miguel Queremel. Nace en Coro, capital del estado Falcón, Venezuela, en 1899. Muere el 21 de mayo de 1939 en Caracas Venezuela.
La familia está conformada por su padre, el cuentista falconiano Pedro Miguel Queremel, su madre Angélica van der Biest y su hermana Enma Luisa Queremel van der Biest.

Poeta, ensayista, cronista y dramaturgo.

-1914. Llega  a la ciudad capital Caracas, donde trabaja como escribiente en un ministerio, y funda la revista Cyrano.

-1920. Realiza un breve viaje a Estados Unidos.
A su vuelta a Caracas, es redactor en El Sol y colabora con publicaciones en Tricolor, en la revista nacional Cultura Venezolana (1918), El Universal, Actualidades (1917),  y El Nuevo Diario.

-1921. Director del magacín Flirt, orientado  la mujer.

-1922. Yo pecador. Cuentos. Imprenta Bolívar Caracas.

-1923. Viaja a España, donde permanece diez años, con viajes intermedios a África del Norte, y otras ciudades de Europa.
En sus comienzos, Queremel se acerca a la llamada Generación del 18, a la que pertenecen José Antonio Ramos Sucre, Fernando Paz Castillo, Andrés Eloy Blanco, Luis Enrique Mármol, Luis Barrios Cruz y Jacinto Fombona Pachano entre otros.
En su estadía en tierras españolas, publica en Blanco y Negro, La Esfera, El Imparcial y El Litoral y funda la revista Tobogán.

-1924. El Barro Florido. Cádiz. Librería Universal de Morillos.
Es el primer poemario de Queremel, con un aliento modernista y un aspecto formal donde a veces predomina el soneto en diferentes formas de versificación y con muy escasa adjetivación. Están los poemas agrupados en tres textos: El barro florido; La feria de los caprichos y Las voces estremecidas; cada uno inicia con un poema indistintamente titulado Barro florido:

El primer grupo empieza con los versos:

Va perdiendo  mi peregrino
buscando, a tientos, tu camino.
Busca al amor, niño con vendas,
y perdió siempre la senda
y equivocó el derrotero.
Peregrina, dí:
¿el Amor nones un sendero
dentro de ti?
(…)

El segundo grupo comienza así:

La feria de mi corazón
inaugura su “troupe” de circo:
un acróbata da un brinco;
el faquir merienda fuego;
y el relámpago del trapecio se persigna el “Clown”. Suena un fox-trot. Y mientras baila por la pista Pegaso da una coz
(…)

El tercero inicia así:

Son sangre de mis heridas
-mis heridas mal curadas-
voces a tiempo calladas
en mi interior encerradas,
mis voces estremecidas
(…)
Aún no expresa en estos poemas su filiación a la vanguardia que acoge dos años después.

-1926. Se publican sus poemas vanguardistas en el magacín semanal ilustrado Élite:

En el café. De madrugada
y solo
Cuelgan de los espejos
como racimos
las luces.
Me he dejado
yo mismo
no sé donde
olvidado
perdido
solo, solo, solo.

-1926. El hombre de otra parte y otras narraciones. Un libro de relatos.

-1926. Brinco. Madrid. Fernando de Fe.

-1926. Trapecio de las imágenes. Madrid. Fernando de la Fe.

-1926. Trayectorias. Madrid Fernando de Fe.

-1927. Ejerce labores consulares en Andalucía, y funda un Cine Club en la ciudad de Málaga.

-1928. Tablas. Málaga. Imp. Sur.

 -1933. Luego de su estadía en tierras españolas, Queremel regresa a Venezuela, y trae a Caracas el ultraísmo madrileño en el que se inició Jorge Luis Borges. Comienza a divulgar la obra de los autores de la generación del 27 española, especialmente Lorca, Alberti, Cernuda, y a los escritores que revalorizan la obra del poeta del Siglo de Oro español  Luis de Góngora A el simbolista y parnasiano Mallarmé, el surrealista Lautréamont y  el romántico Nerval.
De un simbolismo inicial, al ultraísmo andaluz y el madrileño, de allí al surrealismo y finalmente a la vanguardia. Discursos metafóricos, laberintos de la imagen, rompimientos continuos de sus propuestas estéticas, frente a la tradición, favorecidos por a heterodoxia, olvidan toda moralista preceptiva. Se embebe de las estéticas de diferentes momentos por todo aquello que conoció, leyó, escribió y por su estrecha relación con la Generación del 27.
En apenas cuarenta años de su vida de los cuales diez los vivió en España,  el poeta experimentó con los diferentes movimientos literarios de ese tiempo. En España se  familiariza con el movimiento ultraísta de Cansinos Assens, Gerardo Diego y Jorge Luis Borges; de allá trajo a su tierra Venezuela esta corriente poética que dejó de lado después, para asumir nuevas con inquietud.

-1936. Poco tiempo después de la muerte del tirano Juan Vicente Gómez, nace el Grupo Literario Viernes, una de las avances poéticos más meritorios del siglo XX en Venezuela. Con el entusiasmo del poeta Queremel,  acompañado de Luis Fernando Álvarez y Vicente Gerbasi, a la que posteriormente se unirán varios poetas y narradores; esta agrupación literaria que se identifica con la rosa de los vientos, el poema en todas las direcciones, las formas y los vuelos, se propone sumar Venezuela a un movimiento poético más cosmopolita y universal. Se plantea también Viernes, acudir a los orígenes, creaciones y principios de otras literaturas y traducirlas; divulgar poetas como Hölderlin, Novalis, Valery, Rilke, Rimbaud y Eliot, entre otros.
Se reúne con sus compañeros viernistas: Pablo Rojas Guardia, Vicente Gerbasi, Luis Fernando Álvarez, Rafael Olivares Figueroa, Pascual Vanegas Filardo, José Ramón Heredia, Fernando Cabrices, Otto De Sola, Ulrich Leo y Oscar Rojas Jiménez en un bar con una suntuosa ebanistería, situado en las caraqueñas esquinas de La Bolsa y La Pedrera, al frente del Capitolio. También participan narradores y críticos; Ramón Díaz Sánchez, Alberto Junyent, Julián Padrón, Pedro Grases, Pedro Sotillo y Abel Vallmitjana.

Fue un grupo principalmente poético, y dada la relevancia que adquirió en nuestra historia literaria, podría aventurarse la afirmación de que se trató del primer grupo poético, verdaderamente consolidado, con que contó el siglo XX literario en Venezuela, a pesar del riquísimo precedente de los poetas del 18.
Pausides González Silva

 – 22 de abril de 1933. Acompañado de dos amigos, Nerio Valarino y el productor cinematográfico Henry Schwartz, funda el Teatro Ayacucho con Queremel en la directiva al lado de Luis Álvarez Marcano, Leoncio Martínez, Edgar Anzola y L. Carlos Fajardo; se proyecta la película A woman of París (1923) en un ciclo sobre Charles Chaplin, en el que Queremel expone una semblanza de Charlot.

 -1934. A partir de este año, el Cine Club Bolívar es fundado por el poeta, que reunió para ello a un numeroso grupo de escritores, poetas y artistas, funciona en el Teatro Ayacucho. El 12 de octubre de 1934,  se proyecta la escandalosa película Éxtasis (Ecstase) del cineasta checoslovaco Gustav Machatý que ha sido prohibida por el papa Pío XII y Hitler.

 -1936. Es el animoso animador del grupo literario Viernes, pues para el momento, era uno de los mejores conocedores de las corrientes literarias en Europa. Anima el grupo en formación al lado de Luis Fernando Álvarez y José Ramón Heredia en el primer momento de su existencia.
En el poema Cromo, reelabora las calles de la ciudad en un oscuro microcosmo urbano de miserias, degradación humana y muerte, desde un inevitable fatalismo. La ciudad matizada de opacidad en abatidos contrastes entre el color, la luz y la oscuridad; perenne angustia vital de su autoexclusión del mundo citadino que lo agobia

Que sufro la angustia cruel y dolorosa
de que mi gusano se haga mariposa;
de dejar el tallo por ir a la rosa

(Canción humilde)

Miseria, Calamidad,
que se arrastran por el suelo
y el sol sobre la ciudad
como la llaga del cielo 

Súbito, viene el viento
huele a hospital
y cementerio

-1938.

Tu inmovilidad, tu muerte viva,
tu mortaja de mapas que te deja los pies al desnudo,
tu agonía multicolor, tu ataúd aerodinámico,
¿son ya tu actitud de despedida, tu rígido “Adiós”,
entre risas de ladrillos?
(…)
¿No sabes?
El tamaño de la muerte cabe en el puño de tu mano crispada.
Tu vida empieza allí donde se mueva tu primer gusano.

 -1939. La máquina de coser. Obra de teatro; una célebre comedia que tuvo gran acogida en el medio cultural y es publicada en la revista Viernes.

-1939. Santo y seña. Dentro del viernismo. El desenfado, la rapidez, prosaísmo, confianza en el progreso, ya también asumidos anteriormente en El trapecio de las imágenes (1926).

Yo sé que es coger el recuerdo
y morderlo hasta los labios que se rompen;
y llamarme por mi nombre
en el silencio de los compañeros que no pueden contestarme,
y no reconocerme…
(…)
Me llevarán las hadas moradoras de la brisa
o el aire verde de los acordeones,
me llevarán sollozos y blasfemias,
me empujarán esquinas y avenidas…

-1939. El poeta Ángel Miguel Queremel muere el 21 de mayo de 1939, de un ataque cardíaco, mientras se balanceaba en una hamaca; justamente cuando ufano y alegre, sostenía en sus manos el primer número de la revista Viernes.

Cuando se corte mi aliento.
Cuando se caigan mis párpados,
Llevadme, amigos, al campo,
al campo donde no estuve.
(…)
Con tierra de las afueras,
-tierra del aire y la lluvia-
vestidme un traje mortal
de barro y polvo perpetuo.

Con su fallecimiento se acababa la primera etapa de Viernes. El grupo dedica íntegramente su segundo número a la obra y memoria del poeta.

SALUSTIO GONZÁLEZ RINCONES: El silencio delgado de la tenaz acequia se moja al sol.

SALUSTIO GONZÁLEZ RINCONES: El silencio delgado de la tenaz acequia se moja al sol.

 María Cristina Solaeche Galera

  

Los escritores somos seres heridos. Por eso creamos otra realidad.
Paul Auster.

Poesía es la unión de dos palabras que uno nunca supuso que pudieran juntarse,
y que formen algo así como un misterio.
Federico García Lorca.

La primera tarea del poeta es desandar en nosotros una materia que quiere soñar.
Gastón Bachelard.

 

Salustio González Rincones. Nace el 1 de junio de 1886, en San Cristóbal, capital del estado Táchira, Venezuela.

Poeta, dramaturgo, dibujante, traductor y diplomático.

Y aquellos veíamos pasar a Salustio González muy cerca, muy esquivo y hasta enigmático, es desde entonces que conozco su figura larga y escueta, de cigüeña, su perfil anguloso, sus labios socarrones, sus dientes de pulcritud lobal, sus ojos, en negro, mordiscantes de ironía, mefistofélicos y zatirinos, y por final, su cabellera bravía de trofeo indígena.
Julio H. Rosales.

Un hombre pertinaz, de peregrinas ideas bullendo persistentemente en su imaginación. Celoso a las impresiones del mundo, organizado en la acción, sin registros de pereza, enérgico, visceral. Un ser dotado de una fecunda fantasía.

Los estudios de primaria los realiza en el Colegio Padre Sederstzomg en Curaçao y la secundaria, en el colegio Santa María en Caracas.

Estudia pintura, en la Academia de Bellas Artes en Caracas. Es miembro de la sociedad de pintores, a la que también pertenecen Monasterios, Otero Reverón, su compañero alborado Soublette y otros artistas plásticos.

Estudios de Ingeniería en la Universidad Central de Venezuela, sin llegar a obtener el título.

Habíamos terminado los estudios legales de matemáticas, y lo invité a graduarnos. –No, me dijo decididamente- hazlo tú, yo sigo. El grado es una estación, y todavía me falta mucho que andar.
Guillermo A. Salas. Compañero de estudios.

Al pretender escribir la tesis para obtener el grado, ella, que iba a versar sobre la construcción de un puente, se le convirtió en un drama. El Puente triunfal.
Enrique Planchart.

Si queremos situar al poeta Salustio González Rincones dentro de un clima literario, lo hacemos en el interregno entre el modernismo que ya empieza a agotarse, y la vanguardia que se asoma.

1907. Carta de Salustio González Rincones para su mamá que está en Nueva York.

Es una Carta/poema considerada por Jesús Sanoja Hernández, como una de las mayores revoluciones de la poética venezolana. En esta obra, se insinúa fuertemente una ruptura con el modernismo, juega con las palabras, los signos de admiración repetitivos o intencionalmente desordenados dan el énfasis, el poeta rasga la supuesta lógica del discurso poético. Escrito en un coloquialismo que después utilizarán grupos como Tráfico y Guaire sin mencionar a Salustio González Rincones.

Te escribo antes de la comida
vegetal y monótona que mantiene mi vida.
(…)
Las muchachas gobiernan por semanas.
Siete días se levantan y miran las mañanas
en el jardín tropezado de flores.
Si las vieras! De todos colores
Hay – Ya las enredaderas
están tupidas ¡qué verdes! Si las vieras!
(…)
He ido de turista, al picacho.
Cinco leguas. Subida. Es un camino macho.
Suben isleños, borricos, mulas y yeguas.
¡Al devolverse: también hay cinco leguas!!
Y como consecuencia clarísima se ve
que a la ida son andando, y al regresar a pie!
Los tres de siempre: Julio Horacio, el catire
y yo.¡Diez leguas sin respiro!
(Por aquellos caminos angostos cual baúles
los isleños y burros tienen ojos azules!)
también fuimos, pero muy de mañana
montados en Caballería Rusticana
(esto es; en burro), al Hatillo. Cercano
de Petare. Qué camino tan llano!
Sobre los pobres asnos éramos tres Jesuses!
Mucho rocío. Gallos cantando solos.
Los humos de los ranchos rezando sus trémolos.
Y todo diluido en la mañana suave,
En un mijao vimos cantar un ave,
dulcemente. Qué melodía fina!
Más lejos cacareaba una gallina!
Nos bañamos (Qué frío!) al pasar por Los Chorros.
Los burros se veían tristes como ajos poros!
En fin, mamá, en fin
llegamos a las casas torcidas del pueblín.
Muy solo es. Más que cualquier cementerio.
(…)
Cuándo vuelves? (No vengas tan ligero).
A fines de Diciembre o principios de Enero.
Esperando ese día y ocasión tan magnífica.
Adiós. Contesta. Dame un beso Malífica!

Andrés Eloy Blanco en 1925 en su Carta a Udón Pérez, recurre a esta Carta/poema de Salustio González Rincones, y en 1938 lo hace en su poema Baedeker 2000.

1907. Junto a la Cordillera de Los Andes.

Obra de teatro, escrita en colaboración con Henrique Soublette.
Aparecen también los títulos El Crepúsculo y Mientras descansa.
Escribe un primer libro de poemas, Oros, sencillo y sin originalidad, sin embargo, trazará su ruta poética.

1907. Caminos noveles.

Su primer poemario; ya se asoma su ruptura con el modernismo. El poeta busca una sonoridad distinta, trata el paisaje de manera impresionista con la fuerza del cromatismo y descuida el uso de la página como espacio para la armonía:

Los troncos blancos
en la Montaña. A los Barrancos
el Sol aguza claroles francos.
Sobre los flancos
de la Colina, cocuizas arduas. En oropeles
grises, lucen los pálidos caminos noveles.
Crueles
cayenas, obligatoriamente fingen claveles.
…caminos noveles…

Mediodías azules llenos de negras muecas
puestas por  los ramajes al crónico sendero.
Voces gritando como cansadas ruecas.
                                               He ido por los caminos blancos… 

Como astillas autoritarias,
el suelo esplende asombrosos hálitos cálidos.
…larga blancura de oro…

El silencio delgado
de la tenaz acequia se moja al sol.
Incurable tristeza ostenta el platanar deshilachado
bajo el Mediodía de claridad alcohol.
Retoña de un grillo el lento repicado.
La ceniza brilla…

1907. Las cascadas asesinas.

Poemario donde Salustio se nos muestra humorista, satírico, conversacional. Opuestamente  a Caminos noveles, el poeta busca el espacio, experimenta con él; el paisaje y la ciudad se fragmentan y revisten de cierta violencia.

Por la Pared vieja,
con curvatura ceja
va la acequieja.
-Su canal es verdeja.
Pasas bajo la reja
que de hierro rayada te deja
Acequia, acequia añeja
pasas sencilla, sin usual queja.
—las cascadas asesinas

El Sauce era tan viejo.
Ya ni nidos,
ni luceros,
ni aroma de vida bajo los aguaceros.
Su savia se había ido,
al Cielo
con los Ventarrones.
¿Su Savia se había ido?
…en los vientos bufones…!
A lo Lejos, PALABRAS

En la esquina
oscura
dos hombres… carcajadas… voces… El cigarro asesina
la neblina
pura con la escarlata brasa mortecina.
…esta… 

1907. Llamaradas blancas.

En este poemario, el poeta escribe con mayor destreza verbal; la metáfora descolla. 

La acrobacia metafórica se convierte en un fin en sí mismo.
Jesús Sanoja Hernández.

La rima da algo de sonoridad al verso, y el paisaje muestra la revolución industrial, empieza a desvanecerse el cromatismo.

Asidua estrella rosa, punto argentino,
oscilante al fin del caprichoso camino;
y la rodaja blanca de los fulgores
es nuestra… (Sones profundos, largos rumores)
Y el firmamento estéril. Y el firmamento
enturbiase hondamente con llamaradas
blancas, por eficaces nubes cascadas.
…caminos crueles

1909, 31 de enero.

La juventud a la que pertenece Salustio González Rincón, se enfrenta un repentino cambio político en la nación venezolana; un tirano Cipriano Castro (1899-1908), abruma al país. Al ausentarse de Venezuela por motivos de salud, es traicionado por su compadre, Juan Vicente Gómez, quien será el dictador que dominará a Venezuela durante 27 años (1908-1935).

Incautamente entusiasmados con el cambio, estos jóvenes venezolanos que rondan la veintena, aligerados del régimen dictatorial de Castro, con la esperanza de nuevos destinos para la patria, e inspirados en el poema La voz contra la roca de Leopoldo Lugones:

(…) Sustituir la noche por la aurora, i el falso
culto por la evidencia de la luz; i el cadalso
por el libro; ser astro, ser cumbre, ser progreso;
sentir sobre la frente la dicha

Se agrupan en una revista, La Alborada (31 de enero de 1909), animados entre si; son narradores, dramaturgos y un único poeta Salustio González Rincones, quien aunque se destaca como dramaturgo, ya deslinda su obra poética. Un quincenario conformado por Rómulo Gallegos (1884-1969), Henrique Soublette (1886-1912), Julio Rosales (1885-1970), Julio Planchart (1885-1948) y Salustio González Rincones (1886-1933).

Los alborados como suele conocérseles, dan sus votos de confianza al nuevo gomecismo y se abocan a sus faenas literarias. El entusiasmo socio-político apenas dura escasamente un año.

La Alborada será un grupo de actitud militante, en su manifiesto resalta su naturaleza más socio-política que literaria. Solamente publica 8 números. Se despliega en la linde entre el ya epigonal modernismo y una prevanguardia, marcando distancia del esteticismo modernista y el positivismo dominante.

Durante su actividad literaria, el poeta Salustio González Rincones utiliza varios seudónimos: Otal Susi, Ottius Haltz, Luo Satis, List Uao, Sir Sawy Lost, Lussa  Nescón Zacón Riner Elen y O.S., la mayoría anagramas construidos a partir de su nombre y apellidos.

1909, 29 de junio.

Circula el primer número de la revista La Proclama Semanario de combate. Órgano de la Revolución de las Ideas posterior a La Alborada; con un solo número, bajo la iniciativa del alborado Henrique Soublette como su director y con su primera proclama:

¡¡ABAJO LAS ARMAS!!¡¡ABAJO EL EMPIRISMO!!
¡¡ABAJO LOS QUE VIVEN DE LA IGNORANCIA!!
¡¡ARRIBA, ARRIBA LAS IDEAS!!

Aparece en ese número, el poema de Salustio González Rincones: Sobre las nubes y Las copas:

Mediodía. Los cujíes. Sus hojas
cosquillean apenas brisa sobre los toros echados al pié,
Acuáticas, de pico amarillo y la plumas rojas,
se posan cantando dos aves por entre los lirios:
é-té-repeké…é-té-repeké.
(…)

Para esa fecha de 1909, Salustio guardaba en sus gavetas cuatro sorprendentes poemarios, cuyo valor creativo posmodernista no parecen haber calibrado sus amigos, a quienes, seguramente leyó algunos versos, puesto que el propio Gallegos recuerda que componía poemas.
Juan Liscano

Contra el modernismo, el poeta en sus versos, ironiza y trastoca el señalamiento tácito de su propia retórica, vislumbra una postura prevanguardista. Escribe, revoluciona, critíca, ironiza, sonríe, juega, parodia y pervierte con la desacralización del lenguaje.

Golpea por su idioma cotidiano, lleno de ironía y humorismo.
Jesús Sanoja Hernández.

En sus poemas hallamos: mayusculización de palabras claves; rima monocorde con inusitadas esdrújulas; partición de palabras al final del verso; los tres puntos suspensivos son variados, utiliza 1, 2, 4, 5, 6 y hasta 7 puntos; los signos de admiración cobran un nuevo significado para él, uno o dos al final solamente, dan distinto énfasis a la expresión; una ortografía atrabilaria; transposición sintáctica y reiteración de vocablos vernáculos en diferentes tipografías unos, otros cultos y clásicos; pausas prosaicas; adjetivización constante; cortes imprevistos; numerosos neologismos de los cuales algunos con derivaciones onomatopéyicas y otros con reversiones gongoristas; diversa temáticas y fantasiosas excentricidades.

1909, junio.

El puente triunfal.
Drama teatral alteico en tres actos, dedicado a sus cuatro compañeros de La Alborada: Rómulo Gallegos, Julio Planchart, Julio Rosales y Henrique Soublette. Ambientado en la Caracas de 1900, con espejos, aguamaniles, postales, ramos de palma bendita, cuartillas de papel, cigarrillos, banderolas, bastidor de madera y un generador de hidrógeno. La actitud del dramaturgo González Rincones en esta obra, es de disconformidad con el país y quienes lo gobiernan.

1909, 9 de octubre.

Su obra teatral Sombra, se estrena en el Teatro Caracas montada por la Compañía de MARÍA DIEZ, drama en cuatro actos, basado en la tormentosa vida del sabio venezolano Rafael Rangel, su fuga del país, su alejamiento de todo lo institucionalizado, el exilio espiritual y el suicidio; con un prólogo de Henrique Soublette.

Finaliza la obra con la expresión:
¡Madre: ya me voy… Sombras… ya me voy  hacia las sombras!

1909, 28 de diciembre.

Naturaleza muerta.
Se estrena esta obra teatral, en el Teatro Municipal de Caracas el 28 de diciembre de 1914. El tema y argumento de la pieza es la bohemia libertaria y artística del momento. Es una comedia dramática en dos actos, dedicada a los pintores Otero, Cabré, Hernández, P. Martínez, Sánchez, Monsanto y Vidal.

1910.

El alba.
Obra teatral de un solo acto y documentada. Presentada en el Teatro Nacional, el 21 de mayo de 1950, diecisiete años después de su muerte.

1910. 1 de enero.

Salustio González Rincones, inicia sus colaboraciones literarias en El Cojo Ilustrado.

1910. Inicios de Septiembre.

En Salustio la desilusión, el ahogo cultural y la asfixia existencial durante el primer año de gobierno gomecista empiezan a atosigarlo, le siembran la idea de marcharse de Venezuela.
Una mañana resplandeciente de domingo, Salustio González Rincones embarca en el puerto de la Guaira, en el paquebot Buenos Aires, rumbo a tierras  europeas. 

El domingo pasado se fue, quizás para siempre, de esta tierra, un joven poeta llamado Salustio González Rincones.
Enrique Soublette. Septiembre de 1910.

Comienza su periplo por Europa. Madrid, Barcelona, París, Ginebra, y Roma.

Narra la travesía de su viaje al viejo mundo, en unas crónicas con el título: En el ‘Buenos Aires’, y hacia Buenos Aires y hacia Barcelona. En ellas, el 21 de septiembre escribe: frente a San Juan de Puerto Rico. El 11 de octubre anota sus impresiones desde tierra catalana. Las crónicas se empiezan a publicar en El Tiempo y después en El Universal en Venezuela, ayudado por sus compañeros de la revista La Alborada, en su trabajo de cronista para esos diarios.

1912, abril.

En su migración, después de permanecer breve tiempo en Madrid, pasa a Barcelona, allí está hasta el mes de marzo de 1912. En el mes de abril llega a París, donde vivirá hasta 1933, con pequeñas interrupciones, ejerciendo cargos diplomáticos representando a Venezuela en París, Ginebra y Roma.

1912, mayo.

Henrique Soublette.
Escrito publicado en exclusiva en El Universal.

1913.

Gloria Patrie. Obra teatral con frases en francés. Dedicada a Tito Salas y Ernesto Braun.

1913. Bolívar, El Libertador.

Obra teatral en tres actos, que se presenta con decoración del notable pintor Tito Salas y los datos históricos de Vicente Lecuna. Escrito originalmente en francés.

1914. Cortas estadías en Suiza e Italia, y una fugaz permanencia de muy poco tiempo en Caracas.

1915. Una brevísima estancia en Nueva York
Traduce: La Oración por todos, de  Víctor Hugo, La doncella escogida, de Dante Gabriel Rossetti, poemas de Villon, Baudelaire, Verlaine y Apollinaire.

1918.

Balnai. Editorial Élite. Caracas.
Publicado postumamente en 1933. Un conjunto de poemas de amor y desengaños.

1922.

Corridos Sagrados y Profanos.
Un poemario opuesto a Trece sonetos con estrambote a Sigma. Fusiona el corrido popular con un vocabulario y una versificación en formas nuevas, con diferentes acentos y otros léxicos tomados de la otredad.

Pilatos es la caída
del sol en banco y sabana;
los rayones son las nubes,
la Pasión es su jarana.

1922.

Trece sonetos con estrambote a Sigma. Imprimerio artistique “Lux”, París.
En estos sonetos, el poeta se vuelca hacia sí mismo, hacia la fugacidad de la vida, trabaja la palabra con un renovado ardor fascinado por el léxico de la intrascendencia. Repentinamente utiliza un vocabulario médico henchido de neologismos. Trata un tema trágico, la enfermedad ‘sífilis’, “la rosa pálida”, con la elegancia realzada del soneto. Nos muestra la sonoridad de nuevas palabras con el resabio de las antiguas.

El arsénico salva la carne perdida,
azogue, los huesos, de la enfermedade:
yo, entrando a la liza por una nalgade,
de la red de nervios hilando la herida

1922. Yerba santa.

Firmado con el seudónimo Ottius Halz.

*NALCON FITO*
*BROTE LIES * TOUFE GRIES * TIOPOR LUSSA!*
* 931! *
*NESCON ZACON * RINES ELEN!*
*SAMBU LEMICH * VARLE ENPA* SIR!*
* 8921 *
*BREMES CIEMDED!*

Vieja inscripción menesolana del año 3030 después del A.C.

Vamos a los caballitos!
Cada uno estrellas!
No son aviones!
Ni vacas!
Hu! Hu!

Son naciones cinco!
Que dan vueltas
Como gotas!
Ha! Ha!

Con música de MARTE
En cuerda de  Orinoco!
Míralos!
Y sube!
He! He!

Tus cornucopias abundancia
Embistiendo a miseria
Banderas! Espigas!
Pampa azul!
Ho! Ho!

En ella: Forwards!
C.V. Un par de coces!
Blanco potro!
Llanero!
Hi! Hi!

(Saturniana)

Acompaña este poema, con una extensa nota que revela detalles sobre el extinto pueblo menesolano;
Su poemario más sorprendente es sin duda La yerba Santa, en el que, en la mayoría de los casos, se articulan cuatro textos cada vez: un poema indígena, en idioma inventado por el autor; su traducción literal al castellano; su versión <<literaria>>; la nota del traductor. Máscaras ficcionales, creación de personajes, apuntes de cienciaficción, transgeneridad poesía/ensayo-ficción hacen de este libro un proyecto único en la época.
Jesús Sanoja Hernández

Un caso similar al de La yerba santa no conocíamos, en cuanto a desafío falsario, e invención traviesa, a divertimento.

1927.

Siete sonetos de color. Imp. A.Fabre, París. 

Soldado de Bolívar, camisa de mochila,
tú fuiste con ese iris por el Llano y el Monte.
Derramaste tu sangre anta cada horizonte!
Tu alpargata fue un ala! De cóndor tu pupila!
(…)
Vencido por la bala, tu azul cobija roja,
con la greda amarilla, fue tu mortaja floja.
Tu hoyo un estandarte! Duerme en paz, pata-lisa!

                                                                                  V.

Salustio se desdobla, se enmascara, especula, crea personajes y sus alter egos, cultiva el poema en prosa, juega, traduce, desacata los rigores genéricos, inventa lenguas indígenas.
Julio E. Miranda.

 1930.

Viejo jazz.
Es un libro collage; una colección de textos independientes donde el autor explora con los sonidos y sus estruendos, traducciones, recuerdos y heterogéneos experimentos.

Tlin!
Taf! Taf! Taf!… Tlin… Hu! Hu! Hu!
Sangre de brasas… Astilla … Lloros.
Dos manos como saludo de amistad.
Lenguas dispersas muertas de sed.
Un ojo atisba del ventanillo.
La locomotora muriendo bufa:
Taf! Taf! Tlin! Hu!
Accidente 

1932.

 Cantando germinan. Imprimiere artistique Lux. París.1932.
Es el último poemario que publica en vida Salustio González Rincones. La palabra resuena. Hay un esfuerzo que destruye y construye.

Tú que de negro rechinante te vi madrúgala:
Máquina sola cantando tu humo en pos de las núbestes.
Tender cargado de fuego que rápido ruedas y súbestes.
Áspid que pica del monte los senos con lengua dórala!       

Lejos del pueblo nativo tu cinta de largos wagónesme
Flautas de tablas lanzadas en pos de sus notas agúdaste
Siempre rodando llevóme ligera a las olas desnúdate:
Fúlgidas cantan al puerto canción de sirenas y rojos tristónesme

(Stridor)

 Al referirse al poema Stridor de este poemario nos dice Sanoja:

Tipifica este esfuerzo destructivo-constructivo, y nos atrevemos a calificarlo como el poema más logrado de Salustio.
Jesús Sanoja Hernández.

Ramos Sucre es el primer poeta venezolano que cultiva el poema en prosa, y lo hace al mismo tiempo que Salustio González Rincones. Es curioso: ambos escriben poemas en prosa, formato que ha podido tenerse por vanguardista en la medida en que desconocía el verso rimado, y sin embargo, la vanguardia de entonces no los reconoce como tal, sino que por el contrario les parece que cultivan formas superadas, cuando en Venezuela ni siquiera llegaron a cultivarse ni en el siglo XIX, ni en el siglo XX que comenzaba.
Rafael Arraíz Lucca.

Buscando morir en su tierra Venezuela al sentirse muy aquejado del mal que padece, la sífilis, que hace estragos en su cuerpo, y aún sin cura para ese tiempo,  embarca en el puerto de Burdeos, llamado también puerto atlántico, en el vapor Caribia. Es despedido en el puerto francés y al verlo tan enfermo, sus amigos, temerosos de un desenlace fatal embarcan también un ataúd.

-Es 5 de mayo de 1933.

El poeta Salustio González Rincones, con apenas 46 años, fallece en alta mar. 

-1977. Su obra poética permanece durante 44 años en una penumbra total, como si en el Atlántico hubiera naufrago la vida y obra del poeta Sus obras  publicadas en París y otras permanecen engavetadas; es en 1977 gracias a Jesús Sanoja Hernández y su sobrina Ivonne González Rincones, que se publica una Antología poética de su obra, en Monte Ávila Editores.
Una segunda edición la realiza la Biblioteca de Autores y Temas Tachirenses. San Cristóbal. Venezuela. 1994.

1979. Se publica su poema Canción de Cuna con vocales.

Nuestra poesía como sistema se ha ido complejizando, es ahora mucho más rico que antes, esto no niega que algunas voces solitarias anteriores hayan sido tanto o más significativas que las de ahora, bastan las obras de Pérez Bonalde, de Ramos Sucre y de González Rincones para corroborar lo que digo.
Rafael Arraíz Luca

MARTHA KORNBLITH: “Tú eres la palabra. Mientras más me rechazas más te busco”.

MARTHA KORNBLITH
“Tú eres la palabra. Mientras más me rechazas más te busco”.

María Cristina Solaeche Galera

 

Cada suicidio es un sublime poema de melancolía.
Honoré de Balzac.

En el corazón de todo arte grandioso hay una melancolía esencial.
Federico García Lorca.

Quien sabe de dolor, todo lo sabe.
Dante Alighieri.

 Sin palabras. Un gesto. No volveré a escribir.
Cesare Pavese.

Martha Kornblith. Nace en Lima, Perú, en 1959.
De padres judíos. A los once años está definitivamente radicada en Caracas.

Llegué a San Bernardino, (Caracas) con once años. Terminé viviendo en un competitivo snobby ambiente que valora mucho el dinero y desestimó mucho los valores interiores. Eso fue muy duro.

A los nueve años lee La Mil y una Noches, luego, llega Julio Verne, después memoriza el poema que Ernesto Cardenal le escribe a Marilyn Monroe…. Quizás allí comienza todo.

Los estudios básicos y secundarios los realiza en el Colegio Moral y Luces “Herlz Bialik”, en San Bernardino. Caracas.

Estudia Comunicación Social, en la Universidad Central de Venezuela (UCV).

1982. Año fatídico para la joven Martha, a los 23 años, le es diagnosticada esquizofrenia, y es internada en una prestigiosa clínica de Caracas de la que sale al poco tiempo. Esta noticia abrumadora, tiene una dolorosa repercusión en la memoria de vida de la poeta: lo inalcanzable, la cura.

1989. Siete años más tarde, varias pérdidas en su vida, entre ellas la muerte de su madre, la sumen en una fuerte depresión que conlleva un renuevo de su enfermedad.

A pesar de ello, su pasantía para graduarse la realiza en la redacción del periódico semanal  Nuevo Mundo Israelita; y ese mismo año, presenta su hermosa tesis Periodismo Creativo, para optar al título de Licenciada en Comunicación Social,  en la UCV.

Ejerce un tiempo como comunicadora audiovisual.

Confesional, irónica, desviste las relaciones humanas más allá de las caretas públicas y privadas. Apasionado, singular, es ese su yo huérfano de la buena salud. Sus poemas son una autobiografía poética, un  tormento poético conducido a través de las miserias humanas. De un espíritu exquisito, cincelado en el sufrimiento de estar consciente de la fatalidad de la vida.

Por eso me volví poeta
porque pasa lento el tiempo en soledad

Admiradora de la obra del pintor holandés Vincent Van Gogh y lectora de sus cartas a su hermano Theo:

Yo, que hoy he fallecido algo
y sólo observo, quizás como Van Gogh
me suicidaré para no tener que morir

El poeta suicida deja rastros de su muerte en su obra.
Miguel Marcotrigiano

Laconismo e inteligencia analítica.

Dios no está, no existe, los poemas de Martha son reprensiones  a un Dios que sucumbe mientras ella vive.

No he cambiado de forma
sólo le he dado un nuevo destino a las palabras.
Te sorprenderás de esta manera de darme
estoy harta de esta manía de suicidarme
en cada verso en cada ocaso
quizás sea así
probablemente la partida 

No asoma un instante el consuelo en sus versos:

Desde entonces
Dios es alguien
que resurge de esos garabatos
para no saber
que aún hay seres.

El dios ausente de Kornblith uno de mis pocos credos.
Yolanda Pantin.

Un año vive en un kibutz, una granja agrícola en Israel y regresa nuevamente a Venezuela.

Se forma en los talleres de poesía del Centro de Estudios Latinoamericanos Rómulo Gallegos (CELARG) y en los talleres literarios que dictan Ida Gramko y Armando Rojas Guardia.

1990. Rafael Arráiz Lucca, dicta un taller de poesía; de dicho taller surgirá en 1992, Vitrales de Alejandría, donde aparecen sus primeros poemas; este libro abre el sello editorial del grupo literario  Eclepsidra.

1990-1994. Kornblith participa del taller que dirige Rafael Arráiz Lucca, primero en las sedes de la Galería de Arte Nacional y después en la casa de Monte Ávila Editores.

1994. Unos jóvenes poetas venezolanos, anuncian la creación del grupo literario Eclepsidra (E: ecléctico; Clepsidra: reloj de agua). A este grupo pertenece Martha Kornblith, al lado de Israel Centeno, Carmen Verde Arocha, Abraham Abraham Greige, Fernando Escorcia, Iván Crespo, Miguel Ángel de Lima, María Milagros Pérez, Luis Gerardo Mármol, Graciela Bonnet y José Luis Ochoa.

Fueron originalmente “eclipsidrianos”, José Luis Ochoa, Luis Gerardo Mármol, Graciela Bonnet y Martha Kornblith.
Verónica Jaffé

1995. Oraciones para un dios ausente. Colección Las formas del fuego. Monte Ávila Editores.

Un poemario desesperado y doloroso, donde anticipa su trágico final, un colofón escrito desde la conciencia de su padecimiento en una forma de extrañamiento, hasta calcarlo en el doliente espejo de los versos.

Hay poemas vengativos, el hartazgo, la inutilidad de cualquier gesto frente al destino.

Así soy: la rabia regresa con el aburrimiento

Tú eres la palabra:
mientras más me rechaza más la busco,
cuando la encuentro, puede que me acaricie o me maltrate,
se queda tan sólo por un instante, y luego se va con otra.

No esconde sus sentimientos ni la absoluta indefensión a la que la reduce su enfermedad, ese su yo huérfano y desprotegido por la naturaleza y por un dios ausente.

¿Cómo definir ese relámpago que sigue a su escritura? ¿Acaso es fuego que huye de su existencia para luego ser quemada en el poema?
Carmen Verde Arocha.

Resuenan en su poesía los ecos de Silvia Plath, Ana Cristina César y Anne Sexton y los miedos de Alejandra Pizarnik, Alfonsina Storni y Miyó Vestrini.

Asume todos los derroteros que puede ofrecerle la palabra:

Me quedo mirando
la palabra,
la ruina que originó
mi primer verso,
sólo cosas
diciéndose por
siempre y nunca
más,
no habrá más talento
surgiendo en los
escombros,
sólo letras de otros
que anuncian el
desastre.

Vive Aushwitz a través de los recuerdos de sus padres, y ese Dios ausente que se repliega y jadea ante el dolor:

Antes que la vergüenza
borrara el recuerdo de los crematorios 

¿qué escribir sobre el color gris
las fotos de los cabellos,
los lentes y los cadáveres?

Eso recordé cuando iba a escribir
un poema.
No había sobre que decir

1997.  El perdedor se lo lleva todo. Fondo Editorial Pequeña Venecia.

Un poemario donde la lucidez poética tiene su término en la subjetividad; desarrollado en el flagrante escenario de la ciudad-casino de las Vegas, con sus salas de juego, noches interminables, alfombras, sus lujosos hoteles, sus ruletas, el espejismo de un desierto. Aparecen en el poema, la desolación en las lujosas suites y en el interior de las limosinas, psiquiatras trajeados de esmoquin, mujeres jóvenes que se venden, seductores de oficio y viejos croupiers con sus pases de banca.

Acodada a este paisaje de luces y ruidos, Martha Kornblith desnudó las calles y nadó entre fichas y sudores, alcobas de hotel y trozos de chocolate para regresar a aquella niñez nada advertida.
Alberto Hernández

Aquí hay gigolós
apostados a la ruleta
y en el fondo un poeta ilustre
jugando a los dados ebrio en su sangre

A través de los poemas de este poemario, ella compara y se aturde desprevenida, con aguda percepción social, de la realidad caótica que vive Venezuela. Aumenta su resonancia, adquiere la envergadura de un nuevo descubrimiento. Nos muestra la riqueza en pocas manos, la violencia criminal y política que vive Caracas. Durante el mandato de Carlos Andrés Pérez, el 27 de febrero de 1989, se produce el Caracazo con más de dos mil civiles muertos y dos intentos de golpe de estado en 1992; estos hechos impactan su sensibilidad y asumen estas tragedias su lugar en la imaginación de Martha, así lo refleja en sus poemas. Al leerlos, nos damos cuenta que ella no pudo ajustarse a la delirante y violenta ciudad de Caracas en ese tiempo.

Voy a ser una mujer en un
País en guerra
Pensando en ti
Habitualmente
-Sola-

1997. Sesión de endodoncia. Grupo Editorial Eclepsidra. Caracas.

Martha escribe en este poemario sobre el mito y la inminencia del suicidio al no tener realmente nada que perder y por ello, nada que temer.

Uno de sus últimos poemas después de leer los poemas sobre la melancolía de la filósofa y poeta búlgara Julia Kristeva:

Es Martes
leo a Kristeva:
(“la melancolía es estéril
si ella no deviene en poema”)

Es Martes
leo a Kristeva:
(“Habito la cripta
secreta de un dolor
sin palabras”)

Es Martes
y leo a Kristeva:
“La melancolía es
una perversión,
a nosotros nos toca
conducirla hasta las
palabras y la vida.”

En un poema que escribe a su madre ya fallecida:

me convertí
en poeta
que es lo mismo decir
en poeta suicida

Cuando uno sabe que el poeta es suicida, ya el acercamiento a sus libros es un prejuicio.
Miguel Marcotrigiano     

 1997. Muere por voluntad propia, el jueves 29 de junio de 1997, en Caracas, Venezuela. Deja tras de sí, un libro y numerosos poemas desperdigados en revistas literarias y algunas antologías.

A veces
es preciso
volver a los recuerdos
para anular la memoria,
aniquilar vestigios,
otras vidas,
saludar viejos lazos,
decapitar antiguos papeles,
zozobrar de nuevo,
para que vuelvan a decir
y no tener,
no poseer nada.

La esquela sobre la noticia  de su muerte, finaliza con unos versos suyos.

No habría sobre que decir,
salvo las tertulias del hambre
la imposibilidad de abstraer.
Había que andar
con el lápiz bien afilado.
Y escribir:
no escribas poesía
ni envidies la seda de las sinagogas.
Lo digo hoy
hastiada de miedo.

-2016. Martha KORNBLITH. Obra Completa. Editorial Eclepsidra. Con prólogo de Carmen Arocha, un estudio preliminar de Dina Saraceni y un epílogo de Rafael Arráiz Lucca.