GELINDO TARCISIO CASASOLA CALLÍGARO: “me sumerjo en la quietud de las sílabas de plata”

 Ser poeta no es una condición mía, es mi manera de estar sólo.
Fernando Pessoa

Dime amigo: ¿La vida es triste o soy triste yo?
Amado Nervo

No me preocupa la muerte, me disolveré en la nada.
José Saramago

Gelindo Casasola, conocido cariñosamente como Calígaro, nace en Undine, Italia, en la frontera con Austria, el 15 de febrero de 1956. Fallece en Mérida, Venezuela, el 17 de agosto de 1980.

Sus padres emigran desde Italia a Venezuela en 1957, cuando el poeta aún no había alcanzado un año de edad. Es el único hijo de la pareja.

Los estudios de primaria y secundaria los realiza en el Colegio La Salle, en la ciudad de Mérida.

Los universitarios en la Facultad de Humanidades. Escuela de Letras de la Universidad de los Andes (ULA). Se especializa en Literatura Hispanoamericana.

Precoz, organizado, irreverente, contestatario, apasionado, incisivo, hipersensible, desafiante, ultra crítico y místico.

Contumaz lector de numerosos autores; sin apartar de su lado a los poetas, los españoles Juan de la Cruz y Garcilaso de la Vega, el italiano Giacomo Leopardi, el nicaragüense Rubén Darío y el venezolano José Antonio Ramos Sucre.

Traductor de Giuseppe Ungaretti y otros poetas italianos.

Portavoz del satírico pasquín La Gallina Pelada en cinco panfletos.

Cree que la música es la materia del pensamiento (…) Para Calígaro la música no es simplemente música, es percepción. Carlos Danez.

Parecía habitar una suerte de vacío existencial que sólo llenaba a ratos con la literatura. Ennio Jiménez Emán.

Cultivaba con el mayor esmero y cuidado su vocación por la poesía. Esa fue su vida. La poesía. Gabriel Pilonieta.

Miembro del Grupo Literario Laurel: esta agrupación se forma en 1975.

Los miembros del grupo Laurel, organizan las que llaman festividades del hongo en los hermosos paisajes de La Culata y El Valle en el estado Mérida en la década del 70. Es un grupo heredero ignoto de una psicodélica, atávica cultura; una tradición chamánica antigua, que agrupa en esta década, a poetas, músicos, pintores paisajistas y bailarines y bailarinas de ballet.

Comencé siendo honguero,
comencé siendo ruiseñor fugitivo.
Y ahora dentro de mi estallan los dorados

Es cuando empieza a ver en la poesía un oficio, una manera de vivir, comienza asentirse poeta. Gabriel Pilonieta

Pequeño ruiseñor

¿por qué vuelas en alas deshechas
y nos miras con frágiles ojos?;
somos tu paisaje, ¿acaso?
¿Lo somos?

Casasola quiebra el casquijo de su figurado ascetismo y de sus convencionalidades forzadas durante su permanencia en este grupo.

Capaz de abrir un periódico en plena exposición para manifestar su descontento. Lubio Cardozo.

Publica en las revistas:
La Gacela Polar, publicada por El conde Blue por 40 años. Mérida.
La Oruga Luminosa de San Felipe.
Multitud de Barquisimeto.

Catálogos Diarios: es un intento por  recopilar sus textos publicados en revistas y páginas literarias nacionales.

Su obra se desarrolla durante el boom nacional de los talleres literarios (1975-1982). Cuando Antonia Palacios dirige Calicanto y Juan Calzadilla La Gata Ilustrada.

Pasturas. Poemario. Caracas. Fundarte 1979.
Envía acabado de escribir este poemario, un original a Luis Alberto Angulo y copias a los poetas Eddy Rafael Pérez, Sinecio Márquez Sosa y Roldán Montoya.

En este su primer poemario Pasturas, el poeta inicia con un denso corpus lírico a través de un bucólico minimalismo expresivo.

Su segundo poemario es El Honguero apasionado. Ediciones Cuadernos Solar. Publicado póstumamente en 1993.

Casasola, reúne y estructura sus dos poemarios en un título Argonaútica. Presentado el 20 de marzo de 1998 por la Fundación Cultural Ítalo-Venezolana Paolo D’ Isidoro y Aurelio Pinto. Es publicado póstumamente por Editorial Predios. 1998.

En 2014, la Editorial El Perro y la rana, con Daniel Arella como compilador, edita Espacios, un compendio de sus poemas y los artículos que sobre su obra y trayectoria escriben personajes del medio literario.

Posee un rico bagaje intelectual con una ilustración reflexiva, investigadora, discurrente y crítica.  Con basamento en las tradiciones literarias hispánicas e itálicas. Sus escritos son un tránsito hacia la luminosidad, la indagación de la oscuridad de lo efímero.

Su obra literaria conformada en cinco años, mantiene en los poemas, una vigilancia del lenguaje sin ostentaciones,  sin pedantes ripios léxicos, con silencios, con el encabalgamiento en los versos extensos, las caídas, la página en blanco, con palabras solitarias que fulguran victoriosas; en una poética de aparente desvanecimiento  atemporal, más allá del ruido, en henchido silencio primigenio.

Soy indiferente.
Miro el mundo azul
como una perla

Redondo como un colibrí
recién nacido

Una creación poética de gran probidad, original,  honda y fascinante; asumida desde el Ser, sacudida por el sorprendente mundo de lo diario, mostrando interés por lo hermético en el desasosiego del infinito, del desaliento existencial, con una tendencia al laconismo.

Mi Vigilia siempre es taciturna.
Me pregunto que la habrá hecho así.

La concepción del paisaje de los andes merideños, íntimamente lírico con riqueza de imágenes plásticas.

La ninfa cansada de los siglos la savia de los giróscopos
que viene desolada de los prados amarillos
Ha enfurecido
ha fructificado en líquenes de formas siderales

Iniciose el equinoccio de los tiempos en las frutas más
pequeñas de las moras
en las amapolas
en las amapolas y en los cabellos de los niños
jugando al Sol.

Amorosamente:

Cuando tocan los timbales propicios al solar de la aurora
Venida la esmeroldosa hierba
(…)
el rubí de tu lengua esparciéndose suave
en los sexos de las hembras
salivosamente
y en el ruido de las mañanas cristalinas y verdes
en las colinas enamoradas pájaras
picoteando el azul
tú entre los insectos las campanitas sonándose
y hundosamente tú bajas a las vegas dulces
a saciar la sed del amor

Se identifica con lo clásico en oposición al modernismo. Sus versos son transparentes, son rebeldes solitarios que aferran su desaliento existencial en un discurrir lúcido sobre la hermandad del ser con su muerte

Espanté los rayos de la luna.
Jugué a ser argonauta.
Me hice son del viento
Me hice trompeta ¡Ah! de oro
y sonaba entre los lirios
flamante
flamante.

Luego del verano nos atamos sobre la vida
sin deseo.
Para la lluvia oscura y la entrega
no es otra cosa que una resistencia
perfecta de los días.
¿qué del verano nos recuerda la muerte
y su gravedad?
Comenzaremos entonces la inmigración
que termina lejos en el aire.

Comí los parasoles dorados
hasta los hondísimos valles
subió mi lengua
emancipadora
y he mirado hacia atrás violentamente

El escritor Alejandro Varderi, se propone destruir el poemario Pasturas de Gelindo Casasola; para ello, escribe cinco meses antes de la muerte del poeta, un artículo en el Papel Literario del Nacional, en marzo de 1980, titulado A propósito de un intento de libro:

Se hace necesario entender este libro como un accidente, un juego de azar o quizás una broma de mal gusto (…) carece de una forma y un fondo estructurados sobre bases sólidas del lenguaje. No propone ni transmite la vivencia del autor, impidiendo por tanto que el lector se sienta involucrado en la página donde el ojo apunta, quedando el material tan sólo en un intento de libro (…)

La cabalgata más extraña
de jinetes salpicados de mar
                              y de agosto,
sobre la tierra desolada
profundiza su muerte

Este demoledor artículo, arremete cruelmente contra la fragilidad emocional y la sensibilidad del poeta Gelindo Casasola, abriendo las compuertas de lamentables invectivas en su ser.

Un domingo 17 de agosto de 1980, con apenas 24 años, toma la trágica determinación de finalizar su vida. Es sepultado en el cementerio de La Parroquia. Exhumado diez años después; el 4 de Octubre de 1990 se trasladan sus restos al cementerio de La Inmaculada, al pie del sector La Pedregosa. Allí yace, debajo de una casi destruida y olvidada laja. A su muerte, sus padres regresan desvastados a Italia.

Sobre el poemario Argonaútica:

En este bello poemario están reunidos, en un haz de incontrovertible hermosura estética, varios libros, cual si de una muñeca rusa se tratara, de uno de los más esclarecidos y evolucionados fundadores del mítico Grupo Literario Laurel; llamado por sus iguales indistintamente Gelindo o Callígaro.  Rafael Rattia.

El mundo está hecho de colinas.
Lo miro incandescente y me sumerjo
en la quietud de las sílabas de plata.
(…)
deshago mi carne para que el viento
la lleve.

Cada uno está solo en el corazón de la tierra
traspasado por un rayo de sol:
y de pronto anochece.
Salvatore Quasimodo.

 

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2 Respuestas a “GELINDO TARCISIO CASASOLA CALLÍGARO: “me sumerjo en la quietud de las sílabas de plata”

  1. juan morales manzur

    Maravilloso, no conocía este poeta…

    jc

    ________________________________

  2. Muy agradable y delicado trabajo tuyo María Cristina, hermoso como hermosa esta poética de Calígaro, digna de un poeta niño o tierno o nubil o fresco y apasionado como lo fue este poeta en Mérida…Felicito esta vivencia literaria y poética….La celebro…..

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