ALBERTO ARVELO TORREALBA.

“Cantas”: EL HORIZONTE y yo vamos solos por la llana tierra.

María Cristina Solaeche Galera

Ya no turba el reposo de los hatos
madrugador lucero;
ni despiertan el eco adormecido
el amante reclamo del bramido
a la par de la copla del vaquero.

Francisco Lazo Martí

Alberto Arvelo Torrealba, poeta llanero, abogado, ensayista y educador, nace en Barinas, el 4 de septiembre de 1905, rodeado de una familia de poetas, su madre la poetisa Atilia Torrealba, sus primos hermanos Alfredo Arvelo Larriva y Enriqueta Arvelo Larriva esclarecidos poetas venezolanos.
Sus estudios básicos los realiza en su ciudad natal Barinas, y se traslada a Caracas para estudiar la secundaria, donde se gradúa de bachiller.
Apenas terminada la secundaria, ya conoce la cárcel de “Las Tres Torres” de Barquisimeto, por participar en el levantamiento armado contra el célebre caudillo andino, el General José Rafael Gabaldón.
Cursa estudios de Abogacía en la Universidad Central de Venezuela, recibiendo el título de abogado y posteriormente el de Doctor en Ciencias Políticas en 1935.
Entre 1935 y 1936, se dedica a la docencia, en la enseñanza del Castellano y la Literatura en colegios y liceos de la zona metropolitana y de Barquisimeto, entre estos: el Colegio Sagrado Corazón de Jesús, Los Dos Caminos, Sucre, los Institutos Pedagógico San Pablo y San Agustín, y en los liceos Andrés Bello y Fermín Toro, de Caracas; en Barquisimeto, en el colegio Lisandro Alvarado.
En 1936 ejerce el cargo de Inspector en Educación Secundaria en el Distrito Federal y de Primaria en los Estados Barinas y Apure.
Es designado Secretario de Gobierno del estado Portuguesa en 1937 y Presidente del Consejo Técnico de Educación en 1940.
Desde 1941 hasta 1944 desempeña el cargo de Gobernador del Estado Barinas.
En 1948 es nombrado Miembro de la Corte de Apelación. A partir de 1951 hasta 1952, es Embajador Extraordinario de Venezuela en Bolivia y durante el año 1952, Embajador de Venezuela en Italia.
Ejerce también de Consejero de la Embajada venezolana en Francia.
Posteriormente es Ministro de Agricultura y Cría desde 1953 hasta 1955.
Una vez retirado de la política se dedica de lleno a la vocación que colmaba su espíritu, la literaria.
En 1965 publica un estudio sobre el poeta criollista del Estado Guárico Francisco Lazo Martí.
En 1966 obtiene el premio Nacional de Literatura, Mención Prosa, por su ensayo: Lazo Martí: vigencia en lejanía.
El 31 de mayo de 1968 se incorpora como Individuo de Número de la Academia Venezolana de la Lengua.
En 1969 traduce del italiano al poeta egipcio de padres italianos, Giuseppe Ungaretti.
Son sus obras literarias: las primeras Música para cuatro (1928) y Poemario extraviado en la cárcel (1928) entre románticos y modernistas, es a partir de Cantas (1933) su realización, Glosas al cancionero (1940), Caminos que andan (1951), Florentino y el Diablo (1957), Lazo Martí: vigencia y lejanía (1965), Obra Poética (1967).
Los dos primeros corresponden a sus veintidós y veintitrés años. En verso endecasílabo y forma de sonetos.

En el presente ensayo analizaremos sus CANTAS, poemario escrito en 1933 y lo titularemos apropiándonos de sus dos primeros versos:

ALBERTO ARVELO TORREALBA.
“Cantas”: EL HORIZONTE y yo vamos solos por la llana tierra.

Podemos considerarlo como perteneciente al Criollismo (en la prosa) o al Nativismo (en la poesía). De raíz netamente popular, busca el vocablo claro y directo, que hace surgir inmediatamente el sentimiento, entretejiendo verso a verso. Los adjetivos son ricos en resonancias y cualquier analogía que se presenta no resta en absoluto pujanza al poema:

El quemado está de luto
como una flor de cuaresma
porque las brisas jugaron
un carnaval de candela.

Yo anduve con suerte triste,
me la puso triste el Llano:
entre mi vida y tus ojos
las llanuras de San Carlos.

Un carnaval de candela.
El viento le hecho a la tarde
papelillos de hojas negras. 1

Toda su obra poética y por lo tanto, el poemario Cantas, refleja especialmente la tradición, costumbres y paisaje de la región venezolana de los llanos y la vida del llanero.

Es un poeta de la tierra y el más notable de los cultos del nuevo nativismo venezolano (…), mantiene una maestría indiscutible en la recreación de una temática propia de nuestros llanos, dándole categoría estética a la copla, a la décima y al romance criollo y rescatando fecundos motivos de nuestro folklore para la función culta de la poesía.
José Ramón Medina

El crepúsculo viajero
se terció su manta gris.
Ayes de tierras ardidas
plañe lejano el paujil.

El caño labra la orilla,
la quema los pajonales,
y yo labrándome en quiero,
yo, mudo, sin ti, labrándome.

Plañe lejano el paujil.
Hilos de chusmitas lloran
sueños de Lazo Martí. 2

En nuestro poeta-cantor señero, es su verso un sentimiento para compartir, compone sus Cantas en dos cuartetas y una tercera estrofa de tres versos donde el primer verso empalma con el último o el segundo verso de la primera estrofa, sonando como reiteración del canto; sin rimas ( a excepción de la nombrada) asonante ni consonante, lo que solemos llamar rima blanca o libre, sus imágenes y metáforas construidas mediante elementos recogidos del entorno llanero, su naturaleza y la de sus habitantes, sin elucubraciones, sin ajenuras, en una ascendencia jonda que entresaca su fuerte sentir sabanero:

Oros de paja marchita
sobre lo lejos se azulan.
En la copa de una palma
el chiriguare me anuncia.

Aquí, estuvo el hato, padre,
que nos dio sombra otro tiempo:
en este alambre caído
se me enredaron los sueños.

El chiriguare me anuncia.
En la copa del recuerdo
grita la nostalgia, muda. 3

Hace uso del ritmo del verso octosílabo (ocho sílabas métricas o fonéticas) del Arte Menor, que guarda tantas querencias con el Castellano y tan suave y fácilmente se adapta al oído del hispanohablante, donde el acento en la penúltima sílaba determina el carácter llano del verso:

La tarde como con pena
se puso un traje cenizo
Para una solita ausencia
tres veces nos despedimos.

Me alcanzó la noche oscura
en los esteros de abajo
y de puro oír tu nombre
lo aprendieron los yaguasos

Tres veces nos despedimos:
por un espigal de adioses
me voy podando suspiros. 4

Su poética es de un contenido netamente existencial, reflexivo, y de una universal vocación intensamente humana. Su expresión estética muy rica en su elaboración con las más variadas imágenes, no siempre típicamente populares, contiene poemas de hermosísima factura. Canta al paisaje llanero, el hombre de los llanos, su flora y su fauna llanera, en sus Cantas es exclusivo el ambiente llanero:

En las cantas fugitivas
dicha y afán se me quedan:
las labro a punta de gozo
las pulo a filo de pena.

Me dio lástima el pajal
¿qué hace con tanto rocío
sin una gota de verde
para su luto amarillo?

Dicha y afán se me quedan:
yo mire en el lagunazo
el nubarrón y la estrella. 5

Los poemas de Alberto Arvelo Torrealba a fuer de sentirse populares, se difunden fácilmente en el sentir del lector, sin dejar de ser un poeta culto y genuino. En su elaboración está su esencial valoración aportada por la hipersensibilidad del autor frente a las tradiciones llaneras, alcanzando giros poéticos memorables:

El triángulo de mi choza
me lo tragó el bajo inmenso.
Donde el sol de soslayo
caño para los recuerdos.

Cómo se amansa el rodeo
cuando se estira la copla.
en esta tierra la canta
enlaza más que la soga.

Caño para los recuerdos.
¡Dónde me iré yo a saciar
la sed azul de tu lejos! 6

La premisa nativista de la búsqueda de lo propio, lo nativo, la cumple el poeta, y para ello se enrumba por el sendero del folclore tradicional, la canta con su verso melodioso hecho para ser leído y oído, manteniéndose inmune a cualquier asomo de vanguardia y a las lazadas de lo nuevo, él se voltea hacia el pasado y busca sus raíces ibéricas en su propia tierra en una transmutación nacional:

Los arreboles temblaron
su despedida en las pencas.
Partámonos el paisaje
como llanero y llanera.

Me cogió la noche negra
en los esteros de Arauca
y me fui para tus ojos
por la pica de una canta.

Como llanero y llanera.
Coge el lucero y la palma,
déjame el pozo y la arena. 7

Sus poemas recogen la sabiduría del llano adentro venezolano; el poeta hace suya junto con la canta, la copla y el romance, el octosílabo y la décima apegado a la estrofa para crear piezas de gusto popular:

El candil en los caneyes
pinceló su rojo tímido,
y salió a rumiar leyendas
la punta de los corríos.

Cómo enseda el verso humilde
sus hilos de pueblo y alma,
cómo va de pena en pena
y de guitarra en guitarra.

¡La punta de los corríos!
Con la angustia de baquiana
el cuatro cogió camino.
8

El poeta Alberto Arvelo Torrealba, muere el 28 de marzo de 1971 en la ciudad de Caracas.

EL HORIZONTE y yo vamos
solos por la llana tierra:
Me enlazó todos los rumbos
en audacia de soga abierta
. 9

Fuentes bibliográficas:

Poemas extraídos de: Alberto Arvelo Torrealba. Antología Regional. Florentino y el Diablo. (1ª Versión) Cantas. Monte Ávila Editores. Biblioteca Popular el Dorado, Caracas, Venezuela.

1. Canta 3
2. Canta 12
3. Canta 8
4. Canta 10
5. Canta 23
6. Canta 22
7. Canta36
8. Canta4
9. Canta 1.

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15 Respuestas a “ALBERTO ARVELO TORREALBA.

  1. Gracias poeta María Cristina Solaeche por esta sustantiva nota sobre el magno Alberto Arvelo Torrealba. Por cierto, ignoraba que él hubiera sido profesor en el liceo Lisandro Alvarado de Barquisimeto donde cursé, años ha, el pasado siglo, el bachillerato.
    Citaré con mucho gusto este artículo en mi programa radial Conversa del Caserío en Guachirongo en dial 98.5 fm de Barquisimeto, el próximo sábado.
    Con mis mejores augurios para sus letras y su lírica vida.
    Atentamente, Erick Antonio Jimeno

    SUMAK KAWSAY (QUECHUA)
    SUMA QAMAÑA (AYMARA)
    ÑANDEREKO (GUARANÍ)
    ANAASHÁTAASHII(WAYÚUNAIKI)
    EL BUEN VIVIR

  2. Un poema lleno de mucha espiritualidad, reflejo de la realidad y de una gran belleza literaria. Felicitaciones. Lcdo. Humberto J. Saras G.,

  3. Mauricio Perez-Badell

    El nuevo Florentino que salga el 12-2-12 vencera al Diablo el 7-10-12

  4. LEA NIEVES TORRES

    Muchas gracias, poetisa María Cristina Solaeche Galera, por el análisis tan completo del poeta Alberto Arvelo Torrealba. Los llano son comunes a nuestras doa Patrias. Colombia y Venezuela unidas poe el inmenso llano:

    “Caño para los recuerdos.
    ¡Donde me iré yo a saciar
    La sed azul de tu lejos!

    “Como enseda el verso humilde
    Sus hilos de pueblo y alma”

    Nota: A los amantes de la poesía les invito a visitar mi sencillo blog “PLANETA ODRE DE TIEMPO”. http://phospoetblogspot.com.

  5. luz marina almarza

    gracias, por compartir este hermoso ensayo sobre nuestro insigne escritor. Es un honor leerte.

  6. Roberto Simancas

    Muy buen blogs profesora y poetisa, espero que despuès de esta borrasca de fòrmulas y razonamiento que es la estadìstica aplicada, tenga tiempo de seguro para leerle; la felicito en su tarea algo quijotesca pero necesaria de hacer que la poesìa tenga presencia en una ciudad que cada dìa se nos pone màs cruel. Estamos en contacto

  7. José Luis Velarde

    Hola Cristina, espero que al recibir este mensaje te encuentres bien. Aprovecho la oportunidad para desearte otro año lleno de bendiciones.

    Fui a tu blog y descubrí tus textos dedicados a Mercedes Bermúdez de Belloso y Alberto Arvelo Torrealba.

    Deseo, como siempre, me autorices a publicarlos en Literatura Virtual.

    Un abrazo.

    José Luis

  8. NEMESIO GARCÍA

    Me ENCANTA ESA FACILIDAD CON LA QUE PASAS DE UN POEMA APASIONADO A UN ENJUNDIOSO ENSAYO SOBRE UN POETA VENEZOLANO.
    ESTA ALTERNABILIDDAD ES MARAVILLOSA PARA QUIEN ESTE PENDIENTE DE ESTE BLOG O GUSTE DE LA LITERATURA.
    FELICIDADES MARÍA CRISTINA

  9. Manuel Ontiveros

    Hola María Cristina: es un disfrute la lectura tanto de tus poemas como de tus ensayos: además de agradar el alma, nos ilustras el intelecto que falta nos hace en tiempos de tantísimo interés material.
    Te estaré siempre agradecido por tus escritos.

    Manuel Ontiveros

  10. Un saludo extenso María Cristina; buena labor dar a conocer a nuestros valores, principalmente en el ámbito literario que, a veces es olvidado por los lectores, o prefieren otras lecturas. La poesía es un estado del alma, quizás por eso ahondarla no es fácil; pero ella siempre está viva y radiante, aún en su propia soledad. Te dejo también mi blog que a veces lo abandono:
    http://www.teresaeneltiempo.blogspot.com
    mis correos ya los tienes, un abrazo de
    Teresa Coraspe

  11. Tarea necesaria ,la de promulgar estas lecciones que van al rescate de grandes hombres de esos forjadores de Patria, y de los verdaderos fundamentos del quehacer regional y nacional.
    Lo conocemos mas por sus composiciones cantadas que han iluminado el horizonte llanero que con sus mitos, fabulas leyendas y tradiciones enriquecen el folclore venezolano
    ! en horabuena CRISTI ! TE ADMIRO

  12. Alberto Pérez Larrarte

    EL CANOERO DEL CAIPE

    La copla, el corrió, el soneto, el romance, la décima y la glosa son expresiones poéticas que caracterizan al llanero. Por los caminos del llano siempre vamos a topar con la poesía de Francisco Lazo Martí, Ernesto Luis Rodríguez y Alberto Arvelo Torrealba, solo por nombrar los más representativos.
    En cuanto a la glosa, no podemos dejar de nombrar también al célebre Andrés Eloy Blanco, aunque no nació en el llano, es un fiel representante de esta expresión poética, que algunos dicen está en desusó; pero aún en largo y ancho lienzo del territorio nacional existen poetas como: Graterolacho, Eduardo Alí Rangel, Guillermo Jiménez Leal y Yorman Tovar,, solo por nombrar algunos que le dan prestigió a esta técnica poética.
    Es oportuno presentar a ustedes parte del intento que hago en glosar el poema El canoero del Caipe, del laureado poeta barinés Alberto Arvelo Torrealba. Lean estas dos primeras y ustedes me dirán si sigo deshojando el verso.
    GLOSA 1
    AL CANOERO DEL CAIPE,
    QUE ERA UN CATIRE APUREÑO,
    LE QUITÓ EL AMOR DE GOLPE
    QUIEN LO QUISO TANTO TIEMPO.
    AAT

    La nostalgia y sentimiento
    me embargan de emoción
    tono triste en la canción
    entonan mi pensamiento
    como suspiros al viento
    como los juegos de naipe
    los brazos del río esparcen
    cuando sus aguas se fueron
    con tristeza despidieron
    “Al canoero del Caipe”

    Obispos pueblo querido
    el tiempo no se detiene
    el tiempo se va y se viene
    recuerda lo convenido
    por mas que se crea vencido
    el canoero en su sueño
    de su amor quiere ser dueño
    al llegar a la Barranca
    el hombre de la palanca
    “Que era un catire apureño”

    El amor se le fue lejos
    entretejiendo recuerdos
    dejando sentidos lerdos
    el caño sin sus reflejos
    laguna de mil espejos
    en la sabana se rompe
    el canoero fue torpe
    no supo vivir su vida
    y Maruja decidida
    “Le quitó el amor de golpe”

    Va el catire apureño
    con la nostalgia en el alma
    imbuido por la calma
    bregando va con empeño
    por el amor de sus sueños
    transmutando en el viento
    dejándolo sin aliento
    la que antes fue su aliada
    la dulce mujer amada
    “Quien lo quiso tanto tiempo”.

    GLOSA 2

    LA QUE LE ARRULLÓ EL MUTISMO
    Y FUE ALJIBE EN SU DESIERTO.
    TAN CERQUITA AYER, MARUJA,
    Y HOY TU CARIÑO TAN LEJOS.
    AAT

    Que importa canoero
    déjala que vaya y venga
    mañana cuando detengas
    en el desembarcadero
    la veraz en el tranquero
    con aires de egoísmo
    preguntaran con cinismo
    ¿Quién es esa hermosa mujer?
    todos dirán al responder
    “La que le arrulló el mutismo”.

    Maruja sigue vagando
    en busca de su destino
    ponzoñas en el camino
    en sus huellas va dejando
    como si fuera soñando
    en su mayor desconcierto
    bajo el cielo abierto
    camina muy presumida
    la que le cambio la vida
    “Y fue aljibe en su desierto”

    Trochando caños y esteros
    y por el Caipe turbulento
    entre caminos de vientos
    se marcho el canoero
    bajo el sol mañanero
    la corriente lo empuja
    y a lo lejos le dibuja
    los caños con sus escombros
    y el gritará con asombro
    “Tan cerquita ayer, Maruja”

    Bajo la tarde lluviosa
    el Caipe esta muy triste
    ¿Catire por qué te fuiste?
    olvida a esa odiosa,
    dañina y ambiciosa
    que te tiene por pendejo
    mírate en el espejo
    de tus amores pasados
    que ayer fuiste amado
    “Y hoy tu cariño tan lejos”

  13. Alberto Pérez Larrarte

    LA HERENCIA ARVELEANA EN LA POESÍA LLANERA

    Barinas, Tierra de historias y leyendas, sueños, sabanas y canciones, refugio de poetas, caminos de palma y sol, donde la poesía desanda por la sabana. Eduardo Ali Rangel, me dijo un día:- “en ésta tierra barinesa nos dejaron una herencia noble Arvelo Larriva, Arvelo Torrealba, Orlando Araujo, Luis Fadul Hernández y tantos hombres de letras que han hecho inmensos los horizontes de ésta tierra llanera. Y en el prólogo de mi libro:”Bajo el cielo barinés” reafirmó su pasión Arveleana este poeta Rangel:

    El verso sigue viviendo
    en la luz de nuestro llano
    con esperanza armoniosa
    mirando en el horizonte
    que le brinda al sentimiento
    con luz serena y hermosa.

    Por eso ayer, una voz
    de bardo con esperanza
    me trajo un mensaje grato
    con cordialidad llanera
    en un verso que camina
    con luz de cielo y de tierra.

    La inspiración tiene vida
    dialogando en el paisaje
    y con la canta arveleana
    el verso sigue viviendo
    porque en la llanura siempre
    su pensamiento es eterno.

    No puede ser de otra manera, la influencia arveleana está inmersa en la cultura literaria llanera y universal. Son muchos los poetas y cantores de los llanos colombo-venezolanos, y más allá de estas fronteras, que están arraigados a la poesía arveleana, como muestra y sin distinción de regionalismo, solo por razón de espacio, vamos a nombrar algunos barineses Luis Fadul Hernández, Carlos Giusti Vargas, Miguel Ángel Nieves, Reinaldo Arias, Eduardo Alí Rangel, Guillermo Jiménez Leal, Juan de la Cruz Díaz, Miguel García Vielma y don Eladio Tarife, quién una tarde barinesa me manifestó que él era devotó de Alberto Arvelo Torrealba, tanta era la veneración que sentía por la figura del poeta, que antes de cantar se persignaba en su memoria, en su homenaje compuso la canción, Un poeta nunca muere, dice así:

    Alberto Arvelo Torrealba
    con tu nombre me persigno
    pidiéndole al Dios divino
    que me haga compañía
    en la larga travesía
    que me trazó mi destino
    de seguir por los caminos
    que dejo tu poesía
    con sagrada maestría
    plasmada en pergaminos
    de mi querida Barinas
    poeta de verso fino
    que le dio categoría
    a la copla y a la canta
    y la lleno de armonía
    creando en su fantasía
    al famoso Florentino
    ese coplero genuino
    que le gano la porfía
    a la figura sombría
    del espíritu maligno…

    yo soy de los que opino
    para decirle lo cierto
    el poeta no está muerto
    con nosotros ha vivido
    él solo está dormido
    soñando con los esteros
    con el cantar mañanero
    y el arrendajo ladino
    y el silbido matutino
    un día 6 de enero
    paso algo verdadero
    cuando Maruja decía
    tramoleando su pañuelo
    ¡él poeta Alberto Arvelo
    No se ha muerto todavía…!

    Por los caminos del alba
    Alberto Arvelo Torrealba
    No se ha muerto todavía.

    La herencia arveleana en la poesía llanera, tan singular y tan cercana a la vida del llano, no tiene, ni tendrá fin, es una poesía que transita los caminos de la llanura, va de voz, en voz, haciéndose cada día más popular, más cercana a la gente; pero esta opinión, en razón a la verdad, creo que no desmerita la universalidad del poeta de la llanura y su poesía de “genuina creación artística”, que lo diga Guillermo Jiménez Leal, quién más ha musicalizado a Arvelo Torrealba y es uno de los mejores ejemplos de nuestra herencia arveleana. Por ello comparto que Alberto Arvelo Torrealba, más que un poeta nativista es un poeta de profundas dimensiones universales.
    El doctor Alexis Márquez Rodríguez, en el prólogo de la Obra poética de Arvelo Torrealba, editada por Monte Ávila Editores, en coedición con la Fundación Cultural Barinas (1999); afirma de una manera muy clara y precisa, lo siguiente: “La poesía de Arvelo Torrealba se manifiesta en la conjunción de cuatro elementos que en su caso resultan indisolubles: el tema popular, específicamente extraído del llano venezolano y de la vida del llanero (hombre, afán, paisaje); las formas métricas y estróficas populares, de ámbito nacional, ciertamente, pero de particular significación en la poesía y la música del llanero, estrechamente consustanciadas con su vida y sus afanes (el octosílabo, la copla la décima, el romance); un profundo contenido reflexivo, netamente existencial, que universaliza la angustia del poeta ante el mundo y la vida…”
    El recordado Humberto Febres en su ensayo sobre Florentino y El Diablo, acertadamente sostiene: “Arvelo es nativo no nativista. Corrijamos, fue nativista en sus comienzos, en su primer libro “Música de cuatro”, …pero el autor de “Cantas”, y de todo lo que vino después, su obra fundamental, no merece ni ese ni ningún otro rotulo, como no sea el de poeta.” Para que más, con esa clara inteligencia del poeta Humberto Febres, quien con una sola palabra definiera al gran Alberto Arvelo Torrealba, cuya poesía es influencia obligada en la cultura literaria llanera y forjadora de los nuevos creadores del llano adentro.

    LA HERENCIA ARVELEANA EN LA POESÍA LLANERA

    Barinas, Tierra de historias y leyendas, sueños, sabanas y canciones, refugio de poetas, caminos de palma y sol, donde la poesía desanda por la sabana. Eduardo Ali Rangel, me dijo un día:- “en ésta tierra barinesa nos dejaron una herencia noble Arvelo Larriva, Arvelo Torrealba, Orlando Araujo, Luis Fadul Hernández y tantos hombres de letras que han hecho inmensos los horizontes de ésta tierra llanera. Y en el prólogo de mi libro:”Bajo el cielo barinés” reafirmó su pasión Arveleana este poeta Rangel:

    El verso sigue viviendo
    en la luz de nuestro llano
    con esperanza armoniosa
    mirando en el horizonte
    que le brinda al sentimiento
    con luz serena y hermosa.

    Por eso ayer, una voz
    de bardo con esperanza
    me trajo un mensaje grato
    con cordialidad llanera
    en un verso que camina
    con luz de cielo y de tierra.

    La inspiración tiene vida
    dialogando en el paisaje
    y con la canta arveleana
    el verso sigue viviendo
    porque en la llanura siempre
    su pensamiento es eterno.

    No puede ser de otra manera, la influencia arveleana está inmersa en la cultura literaria llanera y universal. Son muchos los poetas y cantores de los llanos colombo-venezolanos, y más allá de estas fronteras, que están arraigados a la poesía arveleana, como muestra y sin distinción de regionalismo, solo por razón de espacio, vamos a nombrar algunos barineses Luis Fadul Hernández, Carlos Giusti Vargas, Miguel Ángel Nieves, Reinaldo Arias, Eduardo Alí Rangel, Guillermo Jiménez Leal, Juan de la Cruz Díaz, Miguel García Vielma y don Eladio Tarife, quién una tarde barinesa me manifestó que él era devotó de Alberto Arvelo Torrealba, tanta era la veneración que sentía por la figura del poeta, que antes de cantar se persignaba en su memoria, en su homenaje compuso la canción, Un poeta nunca muere, dice así:

    Alberto Arvelo Torrealba
    con tu nombre me persigno
    pidiéndole al Dios divino
    que me haga compañía
    en la larga travesía
    que me trazó mi destino
    de seguir por los caminos
    que dejo tu poesía
    con sagrada maestría
    plasmada en pergaminos
    de mi querida Barinas
    poeta de verso fino
    que le dio categoría
    a la copla y a la canta
    y la lleno de armonía
    creando en su fantasía
    al famoso Florentino
    ese coplero genuino
    que le gano la porfía
    a la figura sombría
    del espíritu maligno…

    yo soy de los que opino
    para decirle lo cierto
    el poeta no está muerto
    con nosotros ha vivido
    él solo está dormido
    soñando con los esteros
    con el cantar mañanero
    y el arrendajo ladino
    y el silbido matutino
    un día 6 de enero
    paso algo verdadero
    cuando Maruja decía
    tramoleando su pañuelo
    ¡él poeta Alberto Arvelo
    No se ha muerto todavía…!

    Por los caminos del alba
    Alberto Arvelo Torrealba
    No se ha muerto todavía.

    La herencia arveleana en la poesía llanera, tan singular y tan cercana a la vida del llano, no tiene, ni tendrá fin, es una poesía que transita los caminos de la llanura, va de voz, en voz, haciéndose cada día más popular, más cercana a la gente; pero esta opinión, en razón a la verdad, creo que no desmerita la universalidad del poeta de la llanura y su poesía de “genuina creación artística”, que lo diga Guillermo Jiménez Leal, quién más ha musicalizado a Arvelo Torrealba y es uno de los mejores ejemplos de nuestra herencia arveleana. Por ello comparto que Alberto Arvelo Torrealba, más que un poeta nativista es un poeta de profundas dimensiones universales.
    El doctor Alexis Márquez Rodríguez, en el prólogo de la Obra poética de Arvelo Torrealba, editada por Monte Ávila Editores, en coedición con la Fundación Cultural Barinas (1999); afirma de una manera muy clara y precisa, lo siguiente: “La poesía de Arvelo Torrealba se manifiesta en la conjunción de cuatro elementos que en su caso resultan indisolubles: el tema popular, específicamente extraído del llano venezolano y de la vida del llanero (hombre, afán, paisaje); las formas métricas y estróficas populares, de ámbito nacional, ciertamente, pero de particular significación en la poesía y la música del llanero, estrechamente consustanciadas con su vida y sus afanes (el octosílabo, la copla la décima, el romance); un profundo contenido reflexivo, netamente existencial, que universaliza la angustia del poeta ante el mundo y la vida…”
    El recordado Humberto Febres en su ensayo sobre Florentino y El Diablo, acertadamente sostiene: “Arvelo es nativo no nativista. Corrijamos, fue nativista en sus comienzos, en su primer libro “Música de cuatro”, …pero el autor de “Cantas”, y de todo lo que vino después, su obra fundamental, no merece ni ese ni ningún otro rotulo, como no sea el de poeta.” Para que más, con esa clara inteligencia del poeta Humberto Febres, quien con una sola palabra definiera al gran Alberto Arvelo Torrealba, cuya poesía es influencia obligada en la cultura literaria llanera y forjadora de los nuevos creadores del llano adentro.

  14. Alberto Pérez Larrarte

    EL MUSEO CUMPLEAÑERO

    En el 2011, se celebró, las tres décadas de actividad cultural del museo de Barinas Alberto Arvelo Torrealba, fue en el gobierno del doctor Luis Herrera Campins, siendo gobernador del Estado el doctor José González Puerta, que abrió sus puertas por vez primera, el entonces único museo de la ciudad; exactamente el 31 de mayo de 1981.
    La histórica Casa Pulideña o Casa de Los Pulido, ha servido de sede por más de 30 años a esta importante institución cultural, casona barinesa llena de historias, leyendas y misterios, un verdadero icono arquitectónico de Barinas, que en 1976, en el primer gobierno del presidente Carlos Andrés Pérez, es declarada monumento histórico de la nación.
    El 26 de mayo de 1977, se decreta “la reconstrucción y la refacción del inmueble casa de los Pulido, situada en Barinas, a objeto de que sirva de sede al museo arqueológico de esa ciudad”. Así, lo señala, el decreto presidencial Nº 2.169. En esa oportunidad se designó un equipo de trabajo coordinado por el historiador José Esteban Ruiz Guevara, que se encargaría de proponer un perfil museológico que abarcaría la cultura llanera.
    En ocasión de celebrarse los 75 años del nacimiento del poeta Alberto Arvelo Torrealba, el 03 de Septiembre de 1979, el Presidente Luís Herrera Campins, mediante decreto Nº 259, “crea el Museo Alberto Arvelo Torrealba en la ciudad de Barinas, cuna del alto poeta y escritor. Este servirá de núcleo de difusión cultural dentro de modernos criterios dinámicos, creativos y pedagógicos”. Es prudente señalar que en el espíritu, propósito y razón del aludido decreto, ya se plantea el museo como promotor y difusor cultural, con criterios pedagógicos, dinámicos, creativos y girando en torno a la vida y obra del poeta barinés Alberto Arvelo Torrealba.
    En esa oportunidad fue designado un equipo de trabajo para estructurar la organización y funcionamiento del museo el cual estaría integrado por: Eduardo Alí Rangel; quien lo presidía, José León Tapia, Gonzalo García Bustillos, José Santos Urriola, José Agustín Figueredo, Orlando Araujo, Carlos Giusti Vargas, Rubén Osorio Canales, José Esteban Ruiz Guevara, César Acosta, Víctor Mazzei González, Luís Fadul Hernández, Virgilio Tosta, Alexis Márquez Rodríguez , Odilia Traspuesto, Raúl Bonval López, Marcos Tulio Villafañe, Alberto Arvelo Ramos y Mariela Arvelo de Rodríguez.
    El 30 de Julio de 1981 mediante el decreto presidencial Nº 1.160, dictado por el presidente Herrera Campins, se reafirma oficialmente el nombre y se exhorta a los miembros de la comisión designada a: “Procédase a constituir una fundación que se denominará Fundación Alberto Arvelo Torrealba, que tendrá por objeto primordial la investigación, conservación, exhibición y divulgación del patrimonio cultural y ambiental del Estado Barinas”. La fundación no se materializó; el museo funcionó de hecho; pero no de derecho.
    Pero debemos enfatizar que ya para entonces “se concreta de esta manera un perfil amplio del museo teniendo como misión principal la investigación, conservación, exhibición y divulgación del patrimonio cultural y ambiental del Estado Barinas”. Estos serían los cuatro pilares de la acción del museo.
    Además, hay que acotar que aunque no se concreto la fundación, esta tendría su domicilio en Barinas, era de carácter nacional y estaría dirigida por una junta directiva, integrada por cinco miembros, los cuales designarían un director administrativo. En 1982, basado en tales mandatos, se designa al profesor José Manuel Alfonso Mahuad director administrativo del museo; quien establece las directrices que convierten a esta institución en un museo multidisciplinario y de vanguardia, aunque haciendo frente a los tantos obstáculos presupuestarios y jurídicos de la institución.
    El 24 de agosto de 1998, fallece José Manuel Alfonso Mahuad. De allí en adelante el museo estuvo dirigido por un equipo conformado por el personal de la propia institución integrado por: Enrique González, Rosa Rodríguez, Victoria Corrales y Osman Navas; hasta el año 2000.
    En este periodo la institución vivió una etapa crítica que da como resultado la introducción de una serie de cambios que se concretan el 14 de febrero de 2000, gracias a la intervención del profesor Adán Chávez, actual gobernador del Estado, quien facilita que el Presidente Hugo Chávez Frías, derogue a través del decreto Nº 692 de fecha 14 de febrero de 2000, al decreto Nº 1.160 y estableciendo una nueva forma jurídica de organización, dando paso a la conformación del museo como una fundación regional, cuyo “objeto y finalidad es la formación sociocultural y educativa del barinés para el logro de una imagen y representación del acervo ambiental, histórico. Documental y creativo, a través de procesos de investigación, estudio, diseminación, difusión, fomento y preservación de la cultura regional”.
    Es mucha historia que contar, con ánimo sincero, nos unimos esos días a la celebración y afectuosamente felicitamos a su equipo directivo, presidido por mi dilecto amigo José Rafael Reyes, aupándoles a que siguieran la brecha emprendida y que no cedieran en su empeño; porque la voz del museo es la voz de Barinas.

  15. Luis Eliécer Giusti

    Extraordinaria semblanza del poeta barinés Dr. Alberto Arvelo Torrealba, mi padre Carlos Giusti Vargas, desde niños nos transmitió su admiración por la obra del gran bardo de la poesía nativista y sus sonetos estaban llenos de la influencia Arveliana.

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